
Las tensiones entre La Habana y Washington volvieron a escalar este jueves después de que el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel respondiera públicamente a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y afirmara que Cuba está preparada para defender su soberanía «hasta la última gota de sangre» en caso de una agresión.
Las declaraciones de Díaz-Canel fueron realizadas durante una entrevista concedida a la periodista Yalda Hakim, del canal británico Sky News, grabada en la sede de la Presidencia en La Habana. La conversación se produjo apenas un día después de que Trump asegurara que Cuba «se está acercando» a Estados Unidos, en medio del endurecimiento de la política de su administración hacia el régimen cubano.
«No queremos la guerra, pero no le tenemos miedo»
Durante la entrevista, Díaz-Canel insistió en que su gobierno no busca un conflicto militar, aunque advirtió que respondería si la isla fuera atacada.
«No queremos la guerra, pero no le tenemos miedo«, afirmó el gobernante cubano, antes de añadir que el país se está preparando para no ser tomado por sorpresa ante cualquier escenario. También sostuvo que Cuba está lista para defender «sus derechos, su independencia, su soberanía y sus logros».
El mandatario reiteró que Cuba es «un país pacífico» y rechazó la idea de que represente una amenaza para otras naciones.
Respuesta a las declaraciones de Trump
Las palabras de Díaz-Canel llegan después de que Donald Trump afirmara el miércoles, durante un acto en Dakota del Norte, que Cuba «después de muchas, muchas décadas, se está acercando a nuestra órbita», en una intervención donde recordó la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898 y el papel del presidente Theodore Roosevelt.
El comentario fue interpretado como una nueva muestra del endurecimiento del discurso de la Casa Blanca hacia el régimen cubano, en un contexto marcado por sanciones económicas, restricciones adicionales y una creciente presión diplomática sobre La Habana.
Acusaciones contra Estados Unidos
Durante la entrevista, Díaz-Canel también acusó al gobierno estadounidense de mantener una estrategia de presión constante contra Cuba mediante amenazas y campañas mediáticas.
Según el gobernante, estas acciones buscan intimidar al país y desestabilizar a la sociedad cubana. Asimismo, cuestionó la credibilidad de la administración estadounidense al afirmar que, a su juicio, ha difundido información falsa sobre la situación de la isla.
Un nuevo capítulo en la tensión entre ambos gobiernos
Las declaraciones de ambos mandatarios reflejan el momento de alta tensión que atraviesan las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
Mientras la administración Trump mantiene una política de máxima presión contra el régimen cubano, La Habana insiste en que defenderá su soberanía y rechaza cualquier posibilidad de ceder ante amenazas externas.
Aunque Díaz-Canel aseguró que su gobierno no desea una confrontación militar, el tono empleado durante la entrevista deja claro que el intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos continúa elevando la tensión política entre los dos países.





