
Las autoridades federales anunciaron este jueves uno de los mayores operativos contra el fraude al sistema de salud en la historia de Estados Unidos, con 455 personas acusadas, incluidos 90 médicos y otros profesionales con licencia, por su presunta participación en esquemas que generaron más de 6.500 millones de dólares en reclamaciones fraudulentas a Medicare y otros programas federales.
El operativo, coordinado por el Departamento de Justicia y agencias federales, tuvo un impacto significativo en el sur de Florida, donde las autoridades identificaron múltiples clínicas involucradas en sofisticados esquemas para defraudar a Medicare y Medicaid.
Millones cobrados por tratamientos que nunca existieron
Según la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Florida, las autoridades lograron recuperar más de 27 millones de dólares en pagos fraudulentos de Medicare relacionados con 12 clínicas que facturaban costosos sustitutos de piel y tratamientos para heridas que, según la investigación, nunca fueron administrados a los pacientes.
Los fiscales aseguran que estos esquemas afectaron directamente a los contribuyentes estadounidenses y desviaron recursos destinados a personas que realmente necesitaban atención médica.
Acusados en el sur de Florida
Entre los casos anunciados destacan:
- Casilda Muñiz Rodríguez, de 57 años y residente de Hialeah, acusada de participar en una conspiración que facturó fraudulentamente más de 117 millones de dólares por productos para el tratamiento de heridas que nunca fueron suministrados.
- Eduardo Javier Ibarra Arrowsmith, de 61 años y residente de Miami, acusado de fraude migratorio y robo agravado de identidad por presuntamente certificar falsamente a solicitantes de ciudadanía estadounidense como personas discapacitadas para eximirlos del examen de inglés y educación cívica.
- Ibrahim Hilmi, de Miami, señalado por participar en un esquema de fraude sanitario valorado en 3.760 millones de dólares, además de conspiración para lavado de dinero.
- Giorgi Kimeridze, ciudadano de Georgia, acusado de conspiración para lavar dinero vinculado a una red internacional de fraude contra Medicare descubierta durante la denominada Operación Gold Rush.
- Laura Seiler-Anstett, de Coral Springs, relacionada con un supuesto fraude de 58,3 millones de dólares mediante equipos médicos duraderos (DME).
- Rajiv Shah, de Palm Beach Gardens, acusado de presentar más de 64 millones de dólares en reclamaciones por equipos médicos presuntamente innecesarios.
- Anthony Tursi, de Boynton Beach, acusado de participar en un esquema de 62 millones de dólares relacionado con pruebas genéticas médicamente innecesarias.
- Yilian Cruz, Inti Cruz y Adaimis Pérez Arencibia, acusados de obtener fraudulentamente más de 1 millón de dólares en reembolsos de Medicaid por servicios de rehabilitación psicosocial.
- René Yartu Couceiro, de Miami, acusado de conspirar para realizar declaraciones falsas en asuntos relacionados con programas de salud, presuntamente pagando dinero a beneficiarios de Medicare y Medicaid para recibir terapias que no se realizaban según lo facturado.
Además, el médico Jason Finkelstein, de Texas, fue acusado por un supuesto esquema de 89 millones de dólares relacionado con pruebas cardiovasculares fraudulentas.
Autoridades prometen recuperar el dinero robado
El fiscal federal Jason Reding Quiñones aseguró que el objetivo no es solo procesar penalmente a los responsables, sino también recuperar el dinero obtenido mediante fraude.
«Estamos acusando a los responsables, identificando las redes criminales y, tan importante como eso, recuperando el dinero», afirmó.
Las autoridades explicaron que algunos de los esquemas consistían en realizar pruebas médicas falsas, ordenar equipos médicos innecesarios o cobrar terapias que nunca fueron prestadas.
Podrían enfrentar largas condenas
Si son declarados culpables, varios de los acusados podrían enfrentar décadas de prisión, además de importantes sanciones económicas.
La investigación forma parte de una ofensiva nacional del Departamento de Justicia contra el fraude al sistema de salud, considerado uno de los mayores desafíos para los programas federales de Medicare y Medicaid.





