Duró solo dos horas: nueva avería en la Felton provoca su desconexión del SEN y empeora la crisis energética nacional

Central Termoeléctrica “Lidio Ramón Pérez”, conocida como Felton. Foto: Video de YouTube de Agencia Cubana de Noticias

La crisis energética en Cuba volvió a mostrar uno de sus episodios más críticos este viernes luego de que la Unidad 1 de la Central Termoeléctrica “Lidio Ramón Pérez”, conocida como Felton, saliera nuevamente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) apenas dos horas y media después de haber sido sincronizada.

La nueva avería ocurrió en un momento especialmente delicado para el país, marcado por apagones prolongados, escasez de combustible y la paralización de varias plantas clave del sistema energético nacional. Lo que inicialmente había sido presentado por las autoridades como una posible mejoría temporal terminó convirtiéndose en otro golpe para millones de cubanos que continúan enfrentando extensos cortes eléctricos diarios.


La salida de Felton no solo empeoró las previsiones energéticas para la jornada, sino que también volvió a poner en evidencia el profundo deterioro de la infraestructura eléctrica cubana, un problema acumulado durante décadas y agravado por la falta de inversiones, mantenimiento y recursos tecnológicos.

Felton se desconectó apenas dos horas y media después de entrar al SEN

La Unión Eléctrica (UNE) informó que la desconexión de la unidad ocurrió a las 13:13 horas debido a un “alto nivel en el calentador de baja presión”, problema técnico que obligó a detener nuevamente la operación de la planta.

Horas antes, las autoridades energéticas habían anunciado la sincronización de Felton al SEN, noticia que generó expectativas entre la población debido a la importancia estratégica de esta central para el suministro eléctrico nacional, especialmente en la región oriental de Cuba.

La rápida salida de servicio dejó en evidencia la fragilidad operativa de la planta y la complejidad de mantener funcionando instalaciones termoeléctricas con décadas de explotación y limitaciones constantes de mantenimiento.

En redes sociales, numerosos cubanos reaccionaron con frustración e ironía ante el breve funcionamiento de Felton, señalando que las averías constantes se han convertido en una rutina dentro del sistema eléctrico nacional.


La termoeléctrica de Felton, ubicada en la provincia de Holguín, es una de las plantas más importantes del país por su capacidad de generación y su influencia directa sobre la estabilidad energética del oriente cubano.

El déficit eléctrico nacional alcanzó niveles críticos

Incluso antes de la nueva avería, el panorama energético era extremadamente complejo. La UNE había proyectado para el horario pico nocturno una disponibilidad de apenas 1,601 megawatts frente a una demanda estimada de 3,220 MW.

Eso significaba un déficit de 1,619 MW, una cifra considerada alarmante para el funcionamiento del SEN y que evidenciaba que prácticamente la mitad de la demanda nacional no podría cubrirse durante los momentos de mayor consumo como el de la noche. Con la salida inesperada de Felton, el escenario empeoró aún más y aumentó el riesgo de apagones simultáneos en gran parte del país.

Especialistas independientes han advertido que el sistema eléctrico cubano opera desde hace años bajo una situación de vulnerabilidad extrema, donde cualquier avería en una planta importante provoca un efecto en cadena sobre el resto de la red nacional.

El envejecimiento de las termoeléctricas, muchas construidas hace más de cuatro décadas, ha incrementado la frecuencia de fallas técnicas y ha reducido considerablemente la capacidad de respuesta del sistema.

Oriente de Cuba quedó nuevamente bajo presión energética

Las provincias orientales fueron algunas de las más afectadas tras la nueva desconexión de Felton. Territorios como Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo permanecían operando mediante microsistemas aislados mientras esperaban la entrada estable de la planta para recuperar parte de la normalidad en el suministro eléctrico.

La caída de Felton retrasó nuevamente esa posibilidad y mantuvo la incertidumbre energética en una región donde los apagones han llegado a extenderse durante más de 15 horas consecutivas en algunas localidades.

En varias provincias orientales, los cortes eléctricos han provocado afectaciones en hospitales, centros de producción, sistemas de bombeo de agua y pequeños negocios privados que dependen de la electricidad para conservar alimentos o mantener operaciones básicas.

La situación también ha incrementado el malestar social debido al impacto directo que tienen los apagones sobre la calidad de vida de la población, especialmente en medio de las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas.

El Gobierno reconoció la gravedad de la crisis energética

La nueva avería en Felton ocurrió además poco después de que el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitiera públicamente la gravedad de la situación energética que atraviesa Cuba. El funcionario describió el panorama como “agudo, crítico y extremadamente tenso”, reconociendo las enormes dificultades para garantizar combustible suficiente para la generación eléctrica.

Según explicó, el país prácticamente no disponía de reservas suficientes de fuel oil y diésel, situación que ha limitado seriamente la capacidad de generación de electricidad y ha obligado a incrementar los apagones programados.

Las autoridades cubanas han señalado en reiteradas ocasiones que las dificultades económicas y financieras afectan la capacidad de importar combustible y piezas necesarias para sostener la infraestructura energética.

Sin embargo, expertos y analistas han apuntado también al deterioro estructural acumulado del sistema eléctrico, la falta de modernización tecnológica y los problemas organizativos como factores determinantes en la crisis actual.

La salida de Guiteras agravó todavía más el panorama

La situación energética se volvió aún más delicada debido a la paralización de la termoeléctrica Antonio Guiteras ubicada en Matanzas, considerada la principal planta generadora de electricidad del país. La central salió nuevamente de servicio este jueves tras detectarse problemas en la caldera, dejando al SEN sin una de sus fuentes más importantes de generación en medio de una severa escasez energética.

La combinación de las averías en Guiteras y Felton provocó uno de los escenarios más complejos para el sistema eléctrico cubano en los últimos meses. La termoeléctrica Antonio Guiteras suele desempeñar un papel fundamental en la estabilidad del SEN debido a su capacidad de generación, por lo que su salida tiene repercusiones inmediatas sobre todo el país.

La coincidencia de fallas en ambas plantas reflejó el alto nivel de vulnerabilidad del sistema energético cubano y la limitada capacidad de respuesta ante emergencias técnicas.

Felton acumuló un historial de fallas durante 2026

La Unidad 1 de Felton ha registrado múltiples averías, salidas inesperadas y sincronizaciones fallidas a lo largo de 2026, convirtiéndose en uno de los principales focos de inestabilidad del SEN. La termoeléctrica Felton acumuló varias interrupciones en los últimos meses que agravaron la ya compleja crisis energética en Cuba. Uno de los episodios más críticos ocurrió el 5 de febrero, cuando la salida simultánea de esa central y de la Unidad 5 de Renté provocó un apagón de grandes proporciones en el oriente del país.

Pocos días más tarde, el 11 de febrero, la planta volvió a desconectarse del sistema eléctrico nacional tras activarse una falsa alarma vinculada a un sensor de hidrógeno. La situación se repitió nuevamente el 11 de mayo, fecha en la que la unidad fue detenida para ejecutar labores de mantenimiento durante 96 horas, una medida que incrementó el déficit de generación proyectado hasta alcanzar los 1,985 megavatios.

Cada intento de reincorporación de la planta ha estado marcado por nuevas complicaciones técnicas que terminaron afectando nuevamente la generación eléctrica nacional. Mientras tanto, la Unidad 2 de la misma termoeléctrica continúa fuera de servicio desde 2019 y permanece sometida a un largo proceso de rehabilitación que, según previsiones oficiales, podría extenderse hasta 2027 o 2028.

La prolongada paralización de esta unidad ha reducido significativamente la capacidad de generación disponible en el país y ha incrementado la dependencia de instalaciones envejecidas y sobrecargadas.

Se agotó el petróleo ruso enviado a Cuba

La nueva crisis energética también coincidió con el agotamiento del petróleo ruso que había llegado a Cuba a finales de marzo como parte de los acuerdos de cooperación entre Moscú y La Habana. Aquellos cargamentos permitieron aliviar temporalmente la generación eléctrica y reducir parcialmente los apagones en varias provincias del país.

Sin embargo, semanas después, la escasez de combustible volvió a impactar el funcionamiento de las termoeléctricas y de otras plantas de generación distribuida, obligando al sistema eléctrico nacional a operar nuevamente bajo fuertes limitaciones. La combinación de falta de combustible y constantes averías en centrales clave como Felton continuó deteriorando la estabilidad energética en la isla.

Los apagones siguieron impactando la vida cotidiana y la economía

La crisis energética continuó afectando prácticamente todos los sectores de la sociedad cubana. Los prolongados cortes eléctricos han provocado pérdidas económicas, interrupciones productivas y afectaciones directas sobre servicios básicos en todo el país.

Miles de familias enfrentaron dificultades para conservar alimentos debido a la falta de refrigeración, mientras que pequeños negocios privados reportaron pérdidas constantes por la inestabilidad eléctrica.

Los apagones también afectaron el bombeo de agua potable en numerosas comunidades, agravando todavía más las dificultades diarias de la población.

En paralelo, la incertidumbre sobre la capacidad real del Gobierno para estabilizar el SEN continuó creciendo, especialmente ante las constantes averías en las principales termoeléctricas del país.

La salida de Felton apenas horas después de sincronizar terminó convirtiéndose nuevamente en un símbolo del deterioro estructural del sistema energético cubano y de la compleja crisis que continuó enfrentando la isla durante 2026.


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