Marco Rubio destaca el potencial económico de Cuba: «No debería ser un país pobre. Su gente no debería estar pasando hambre»

Marco Rubio. Foto: Video de X de Acyn

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Cuba contaba con todas las condiciones necesarias para convertirse en una de las economías más fuertes del Caribe y América Latina, aunque sostuvo que el sistema comunista y el control militar sobre sectores estratégicos habían impedido durante décadas el desarrollo real de la isla.

Las declaraciones las realizó durante una entrevista concedida al presentador Sean Hannity en Fox News, donde Rubio defendió el endurecimiento de la política de la administración de Donald Trump hacia La Habana y aseguró que el principal problema de Cuba no era la falta de recursos, sino la estructura política y económica que gobernaba el país.


El funcionario estadounidense sostuvo que Cuba poseía ventajas geográficas, recursos naturales y capacidades productivas suficientes para generar riqueza y atraer inversiones internacionales, pero afirmó que la concentración del poder económico en manos del Estado y de conglomerados militares había provocado el deterioro progresivo de la economía nacional.

Las palabras de Rubio llegaron en un momento especialmente delicado para Cuba, marcado por apagones masivos, escasez de alimentos y medicinas, inflación, crisis energética y un aumento sostenido de la emigración hacia Estados Unidos y otros países de la región.

Rubio afirmó que Cuba poseía enormes riquezas minerales desaprovechadas

Uno de los aspectos más destacados por Rubio fue el potencial minero de la isla. El secretario de Estado recordó que Cuba cuenta con algunas de las mayores reservas de níquel y cobalto del continente, minerales considerados estratégicos para industrias tecnológicas y energéticas a nivel global.

El níquel y el cobalto son componentes esenciales en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, dispositivos electrónicos y sistemas de almacenamiento energético, sectores cuya demanda internacional ha crecido considerablemente en los últimos años debido a la transición hacia energías renovables.

«Tienen importantes depósitos minerales en Cuba, algunos de los mejores minerales de tierras raras del mundo. Tienen una increíble oportunidad para el turismo, tierras de cultivo muy ricas. Cuba no debería ser un país pobre. Su gente no debería estar pasando hambre», explicó Rubio.


En medio de sus comentarios sobre el futuro económico de la isla, el secretario de Estado puso sobre la mesa el enorme valor estratégico de los recursos minerales cubanos. Uno de los puntos más relevantes fue el níquel, considerado esencial para sectores industriales y tecnológicos.

Informes del Servicio Geológico de Estados Unidos indicaron que Cuba figura entre los países con mayores depósitos de este mineral en el mundo, con reservas estimadas en 5.5 millones de toneladas métricas, una proporción que equivale aproximadamente al 6% de las existencias conocidas a nivel internacional.

También señaló que la ubicación geográfica de Cuba le otorgaba ventajas comerciales únicas por su cercanía con Estados Unidos y por su posición estratégica en el Caribe, lo que históricamente convirtió a la isla en un importante centro turístico y comercial antes de la llegada de la Revolución cubana.

El funcionario afirmó que, pese a ese potencial, el régimen cubano no había logrado traducir esas riquezas naturales en bienestar para la población.

El turismo se describió como una de las mayores oportunidades económicas para la isla

Rubio también dedicó parte de la entrevista a hablar sobre el turismo cubano, un sector que históricamente ha sido una de las principales fuentes de ingresos del país.

El secretario de Estado aseguró que Cuba tenía características naturales y culturales capaces de posicionarla entre los destinos turísticos más importantes del hemisferio occidental. Destacó sus playas, arquitectura colonial, clima tropical, patrimonio histórico y cercanía con el mercado estadounidense como ventajas difíciles de igualar dentro de la región.

Sin embargo, afirmó que el deterioro de la infraestructura, la falta de inversiones y el control gubernamental sobre hoteles, puertos y servicios turísticos habían limitado el crecimiento del sector.

Rubio también criticó que buena parte de la industria turística cubana estuviera controlada por GAESA, conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y señalado repetidamente por Washington como uno de los principales pilares financieros del régimen.

Según el funcionario, gran parte de las ganancias generadas por el turismo no llegaban directamente a la población, sino que terminaban bajo control de estructuras militares y estatales.

Las declaraciones se produjeron además en un contexto donde el turismo en Cuba continuaba enfrentando dificultades para recuperarse totalmente tras los impactos económicos de la pandemia, la reducción de vuelos internacionales y las limitaciones financieras internas.

Rubio sostuvo que Cuba tenía capacidad para convertirse en una potencia agrícola

Otro de los puntos desarrollados por Rubio fue la agricultura cubana. El funcionario aseguró que la isla poseía tierras fértiles, recursos hídricos y condiciones climáticas favorables para producir alimentos a gran escala, tanto para el consumo nacional como para la exportación.

Según explicó, Cuba podría alcanzar mayores niveles de autosuficiencia alimentaria y reducir significativamente su dependencia de importaciones si existiera un sistema económico más flexible y abierto al sector privado.

Rubio afirmó que las políticas centralizadas implementadas por el régimen habían provocado una caída sostenida de la productividad agrícola durante décadas, afectando cultivos esenciales y provocando escasez de productos básicos.

La crisis agrícola cubana se ha agravado en los últimos años debido a la falta de combustible, fertilizantes, maquinaria y financiamiento, elementos que han impactado directamente la producción nacional de alimentos.

En ese contexto, Rubio insistió en que el problema de Cuba no era la falta de recursos naturales ni capacidad humana, sino la estructura económica que, según dijo, desincentivaba la inversión y la producción.

GAESA y el control militar de la economía cubana

En reiteradas ocasiones el secretario de Estado aseguró que “la riqueza de Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares”, en referencia al conglomerado que controla hoteles, puertos, tiendas en divisas, zonas inmobiliarias, empresas financieras y múltiples sectores estratégicos dentro de la isla.

Rubio ha destacado que mientras una élite vinculada al aparato militar administraba gran parte de la economía, millones de cubanos enfrentaban graves dificultades para acceder a alimentos, electricidad y servicios básicos.

En una intervención realizada el 27 de abril, el funcionario presentó un diagnóstico severo sobre la situación cubana y afirmó que el país avanzaba hacia un punto límite. Según expuso, la isla únicamente tendría margen para dos caminos: enfrentar un derrumbe total de su modelo económico o emprender reformas de gran alcance que modificaran de manera profunda su estructura financiera y productiva dirigida por «comunistas incompetentes».

No obstante, remarcó que cualquier intento de recuperación o transformación seguiría bloqueado mientras el actual liderazgo político se mantuviera en el poder. «Literalmente no hay economía en Cuba…no puedes arreglar su economía si no cambias su sistema de gobierno», advirtió.

Las declaraciones coinciden con la reciente ofensiva de la administración Trump contra entidades vinculadas al régimen cubano. Durante las últimas semanas, Washington impulsó nuevas sanciones económicas dirigidas específicamente a empresas relacionadas con GAESA y a compañías extranjeras que mantuvieran vínculos financieros con estructuras controladas por el gobierno cubano.

La Casa Blanca ha defendido estas medidas argumentando que buscan limitar las fuentes de ingresos del aparato estatal cubano y aumentar la presión política sobre La Habana.

Las declaraciones se produjeron en medio de una nueva escalada de presión de Washington sobre Cuba

Las palabras de Rubio reflejaron el endurecimiento progresivo de la política estadounidense hacia Cuba durante los últimos meses. La administración Trump había impulsado nuevas restricciones financieras, sanciones económicas y órdenes ejecutivas enfocadas en aumentar el aislamiento económico del régimen cubano, especialmente tras acusaciones de violaciones de derechos humanos y control militar sobre la economía.

Entre las acciones más relevantes figuraron las medidas dirigidas contra empresas asociadas a GAESA y otras entidades señaladas por Washington como parte del entramado financiero del gobierno cubano.

Rubio también dejó entrever que Estados Unidos mantendría una política de presión mientras no existieran cambios políticos y económicos significativos dentro de la isla.

Rubio afirmó que Cuba podía cambiar radicalmente su futuro económico

A pesar de las críticas contra el régimen cubano, Rubio sostuvo que Cuba todavía tenía posibilidades de transformar completamente su economía en el futuro.

El funcionario aseguró que la isla contaba con recursos suficientes para convertirse en una nación próspera y generar oportunidades para su población, aunque insistió en que eso dependería de reformas profundas dentro del sistema político y económico.

También afirmó que Estados Unidos estaba dispuesto a brindar “una oportunidad” a Cuba en caso de que se produjeran cambios reales que permitieran mayor apertura económica y libertades políticas.

Las declaraciones generaron amplias reacciones en redes sociales, especialmente dentro del exilio cubano en Miami, donde el debate sobre el futuro económico y político de la isla continúa siendo uno de los temas más sensibles y polarizantes.


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