FWC investiga a un influencer cubano por disparar repetidamente contra un caimán en los Everglades

Foto: Cuenta de Instagram de thecubantarzan y de KickChamp

Un nuevo episodio que combina redes sociales, vida silvestre y controversia legal ha colocado a un influencer cubano en el centro del debate público en Florida. Las autoridades estatales investigan un video viral en el que se observa a varios individuos disparando contra un caimán en los Everglades, uno de los ecosistemas más emblemáticos y protegidos de Estados Unidos.

Entre los implicados figura el creador de contenido Braden Peters -conocido como “Clavicular” y Andrew Mora conocido como «Tarzán Cubano, cuya aparición en la grabación ha generado una ola de indignación y cuestionamientos sobre los límites del contenido digital.


El caso no solo ha despertado preocupación por un posible acto de maltrato animal, sino que también ha puesto bajo la lupa la conducta de influencers que, en su búsqueda de visibilidad, operan en entornos regulados sin considerar las consecuencias legales y ambientales.

Un video que desató indignación y alarma

El incidente ocurrió el jueves de la semana pasada se hizo público a través de una transmisión en vivo que rápidamente se replicó en múltiples plataformas digitales, ampliando su alcance en cuestión de horas. En las imágenes, se observa a un grupo de jóvenes desplazándose en un hidrodeslizador por zonas pantanosas de los Everglades, un entorno donde la interacción con la fauna está estrictamente regulada.

Durante el video, los participantes discuten abiertamente si el caimán estaba vivo o muerto antes de iniciar los disparos, lo que ha sido interpretado por muchos usuarios como una muestra de negligencia y falta de sensibilidad hacia la vida animal. Posteriormente, el grupo procede a disparar en repetidas ocasiones —más de 25 detonaciones según se percibe— contra el cuerpo del animal.

“¿Está muerto?», pregunta uno de los implicados y de repente agrega: “Entonces, ¿podemos dispararle? Tenemos que comprobar si está muerto”. Es entonces cuando el cubano dijo sonriente. “Él solo quiere disparar a algo… le pica el gatillo”. Acto seguido los dos jóvenes procedieron a realizar una avalancha de más de 20 disparos contra el animal.

La crudeza de las imágenes y el tono aparentemente distendido de los involucrados intensificaron la reacción pública. En redes sociales, miles de usuarios denunciaron el hecho como un acto irresponsable y exigieron la intervención de las autoridades, señalando además el riesgo de normalizar este tipo de contenido entre audiencias jóvenes.


Otros implicados y dinámica del grupo

En el video también aparece el creador de contenido Braden Peters, quien lideraba la transmisión en vivo y mantenía la interacción con la audiencia en tiempo real. Su presencia ha ampliado el alcance del caso, al tratarse de una figura con seguidores en distintos mercados digitales.

El grupo, compuesto por varios jóvenes, se encontraba a bordo de un hidrodeslizador, una embarcación común en recorridos turísticos y actividades recreativas en los Everglades. Este detalle ha generado inquietudes adicionales, ya que este tipo de transporte suele operar bajo normativas específicas para evitar daños a la fauna y al ecosistema.

El comportamiento colectivo observado en el video ha sido interpretado como una dinámica de grupo donde la búsqueda de entretenimiento y viralidad prevaleció sobre cualquier consideración legal o ética, un patrón que expertos en comportamiento digital identifican como cada vez más frecuente en contenidos extremos.

Investigación en curso y posibles consecuencias legales

La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC por sus siglas en inglés) confirmó la apertura de una investigación formal para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades. Este organismo es el encargado de hacer cumplir las leyes relacionadas con la protección de especies y el uso de recursos naturales en Florida.

“Los agentes de la FWC están investigando el incidente y proporcionarán información adicional tan pronto como esté disponible”, dijo la agencia en un comunicado.

Entre los elementos clave que analizan los investigadores destacan: el estado del caimán al momento del incidente, ya que la legislación puede establecer diferentes tipos de infracción dependiendo de si el animal estaba vivo, la legalidad del uso de armas de fuego en esa área específica, considerando que muchas zonas de los Everglades cuentan con restricciones estrictas.

Las leyes del estado prohíben intervenir contra los caimanes, ya sea perturbándolos o causándoles la muerte, salvo en situaciones excepcionales previamente autorizadas a través de permisos emitidos para periodos específicos regulados.

De confirmarse irregularidades, los implicados podrían enfrentar desde multas significativas hasta cargos penales. En Florida, los delitos relacionados con la fauna silvestre pueden conllevar sanciones severas, especialmente cuando se trata de especies protegidas o ecosistemas sensibles.

Reacción política y mensaje institucional

El caso trascendió rápidamente el ámbito digital y provocó reacciones en la esfera política. El vicegobernador de Florida, Jay Collins, condenó públicamente el incidente y reiteró la importancia de preservar la vida silvestre.

Collins enfatizó que los Everglades representan un patrimonio natural invaluable, no solo para Florida sino para todo el país, y que su uso indebido para generar contenido viral constituye una falta grave. “La vida silvestre y las vías fluviales de Florida merecen respeto, no ser explotadas para la generación de contenido. Bajo mi supervisión, cualquiera que maltrate a la vida silvestre en el estado rendirá cuentas con todo el rigor de la ley. Espero ver que se presenten cargos contra aquellos que irrespetan nuestras leyes con tal descaro”.

Sus declaraciones reflejan una postura institucional que busca reforzar la protección ambiental frente a conductas irresponsables amplificadas por redes sociales.

La trayectoria del “Tarzán Cubano” y el impacto en su imagen

Antes de esta controversia, Andrew Mora había construido una sólida presencia en redes sociales gracias a contenido centrado en la interacción directa con animales salvajes, particularmente reptiles. Su estilo, basado en la cercanía con especies consideradas peligrosas, le permitió posicionarse como una figura llamativa dentro del ecosistema digital.

En una de sus grabaciones más virales, que supera los 19 millones de reproducciones, aparece saliendo del agua con dos iguanas en las manos mientras comenta: “They almost got away!” (“¡Casi se escapan!”).

Sin embargo, este tipo de contenido, aunque atractivo para algunos públicos, también conlleva riesgos legales y reputacionales. La actual investigación podría representar un punto de inflexión en su carrera, afectando su credibilidad, sus acuerdos comerciales y su permanencia en ciertas plataformas.

En el entorno digital actual, donde la percepción pública puede cambiar rápidamente, episodios de este tipo suelen traducirse en pérdida de seguidores, cancelación de colaboraciones y una vigilancia más estricta por parte de las plataformas.

Por su parte, Peters ha estado vinculado anteriormente a diversas polémicas, entre ellas su presencia en un club nocturno de Miami Beach donde se reproducía la canción “Heil Hitler” de Kanye West, así como un arresto reciente por cargos menores de agresión relacionados con un altercado entre su pareja y otra creadora de contenido.

Un debate creciente: viralidad vs. responsabilidad

El caso ha reavivado un debate cada vez más presente en la era digital: hasta qué punto la búsqueda de viralidad justifica la creación de contenido arriesgado o potencialmente ilegal. Especialistas en comunicación y medio ambiente coinciden en que existe una delgada línea entre entretenimiento y conducta irresponsable.

La exposición constante a contenido extremo puede generar un efecto de normalización, especialmente entre audiencias jóvenes, lo que aumenta la preocupación sobre el impacto cultural de este tipo de publicaciones.

Asimismo, el caso pone en evidencia la necesidad de reforzar la educación sobre normativas ambientales y el respeto a la fauna, así como de establecer mecanismos más eficaces de control y sanción en plataformas digitales.

Un caso que podría sentar precedentes

Mientras la investigación avanza, el episodio protagonizado por el influencer cubano podría convertirse en un caso emblemático sobre la intersección entre redes sociales, legislación ambiental y responsabilidad individual.

La combinación de presión pública, repercusión mediática y posible acción judicial coloca este caso como un punto de referencia para futuras situaciones similares. Autoridades y expertos coinciden en que lo ocurrido en los Everglades podría marcar un precedente en la forma en que se abordan este tipo de conductas en el entorno digital.

En un escenario donde cada acción puede ser amplificada a escala global, el mensaje es claro: la viralidad no elimina las consecuencias, y el respeto por la ley y el medio ambiente sigue siendo un límite innegociable.


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