
Las autoridades de Hialeah confirmaron la identidad de siete de las 14 personas detenidas tras una redada ejecutada en el bar-café La Lunita, establecimiento que, según la policía, estaban investigando por presuntamente operar como centro de distribución de drogas y por otras actividades ilícitas.
El operativo, denominado “Operación Luna Caída”, se llevó a cabo el 13 de febrero y estuvo encabezado por el Hialeah Police Department con apoyo de otras agencias. La intervención forma parte de una estrategia más amplia de vigilancia sobre negocios nocturnos en el condado.
Quiénes son los detenidos identificados
Las autoridades confirmaron los nombres de siete de los arrestados, cuyas edades oscilan entre los 34 y 62 años: Karelia Pupucastillo (35), Glenda Muñoz Vargas (34), Alberto Guerra Alcorta (35), Félix Samon (62), Abel García (39), Yoslen Ramos (41) e Ibis González (49).
De acuerdo con la información oficial, algunos enfrentan cargos relacionados con posesión de sustancias controladas, mientras que otros tenían órdenes de arresto pendientes. No se han detallado públicamente todas las imputaciones individuales, ya que el proceso judicial continúa en curso.

Presunta red de drogas y otras violaciones
Según el reporte policial, el establecimiento se investigaba por presuntamente funcionar como punto de distribución de drogas. Durante la redada, agentes habrían observado a uno de los sospechosos intentando deshacerse de una bolsa que aparentaba contener cocaína antes de que lo detuvieran.
Además de los cargos vinculados a narcóticos, las autoridades señalaron la detección de venta ilegal de alcohol y la existencia de máquinas de juego clandestino dentro del local. Al menos cuatro dispositivos fueron incautados como evidencia.
Uno de los arrestados, identificado como Yoslen Ramos, quien trabajaba como guardia de seguridad del establecimiento, fue señalado por agentes encubiertos como presunto implicado en la venta de drogas dentro del negocio.
En el operativo, los agentes también hallaron indicios de comercialización ilícita de bebidas alcohólicas, así como registros contables vinculados a la operación de equipos de apuestas ilegales. Como parte de la acción, se incautaron cuatro máquinas utilizadas presuntamente para juegos de azar no autorizados.
Cierre inmediato del bar
Tras el operativo y los arrestos, las autoridades municipales ordenaron el cierre inmediato de “La Lunita”. La medida responde a las presuntas violaciones detectadas y a la gravedad de los señalamientos.
El caso se enmarca en un contexto de mayor supervisión sobre establecimientos nocturnos en el condado de Miami-Dade, donde se han intensificado acciones contra el narcotráfico, el juego ilegal y otras actividades consideradas de alto impacto para la seguridad pública.
La identificación de los siete arrestados se dio a conocer luego de la redada realizada el 13 de febrero en un local situado en la 8 Court, en el oeste de Hialeah, en el marco de un despliegue policial denominado “Operación Luna Caída”.
Según informaron las fuerzas del orden, al momento del operativo había aproximadamente 35 individuos dentro del establecimiento. Las autoridades señalaron que, presuntamente, en ese instante se estaban llevando a cabo prácticas contrarias a la ley.
Tres bajo custodia migratoria
Durante la intervención también participaron agentes federales. Tres personas se encuentran bajo custodia migratoria, aunque no se han ofrecido detalles sobre su estatus legal ni sobre eventuales procesos de deportación. Estas acciones suelen estar coordinadas con agencias federales como U.S. Immigration and Customs Enforcement, aunque no se han divulgado especificaciones adicionales.
Un caso que sigue bajo escrutinio
La redada en el bar La Lunita marca uno de los operativos más amplios recientes contra un establecimiento nocturno en Hialeah, y deja abiertas varias interrogantes que deberán resolverse en el ámbito judicial. Mientras siete de los 14 arrestados ya se identificaron públicamente, el resto de los implicados y la magnitud total de las presuntas actividades ilícitas continúan bajo investigación.
El cierre inmediato del negocio y la participación de autoridades locales y federales reflejan el enfoque coordinado que se está aplicando en Miami-Dade County frente a denuncias de narcotráfico, juego ilegal y violaciones administrativas. Sin embargo, será el desarrollo del proceso judicial el que determine responsabilidades individuales y confirme el alcance real de los hechos señalados por la policía.
Por ahora, el caso permanece en evolución y bajo observación pública, a la espera de nuevas revelaciones oficiales y decisiones judiciales que definan su desenlace.





