Según reporta el periódico El Mañana, cerca de 350 migrantes cubanos que quedaron varados en Nuevo Laredo se entregaron a las autoridades fronterizas norteamericanas y actualmente se encuentran recluidos en centros de detención mientras sus casos de petición de asilo político son evaluados.

Del grupo de cubanos que decidió entregarse a las autoridades norteamericano, 10 han recibido un parole que les permite moverse dentro del territorio de EEUU hasta que se resuelvan sus casos.

“El padrón de cubanos que teníamos era de poco más de 700 personas. Ya sólo tenemos 20 cubanos con nosotros en el albergue, como ya dijimos muchos decidieron entregarse a las autoridades migratorias, otros optaron por su permiso local, y 30 más están en casas particulares”, dijo Giovanni Bizzotto coordinador de la Casa del Migrante Nazareth.