En una cárcel de máxima seguridad en la provincia de Granma, se encuentra detenido Omar Rosabal Sotomayor, debido a “cargos falsos”, de acuerdo a denuncia de su hermano, Onésimo a PanAm Post.

Sotomayor era un cuentapropista del municipio de Pilón, quien administraba una granja que “tenía ganancias anuales”.

De acuerdo a PanAm Post, el cuentapropista fue detenido al emprender un proyecto comunitario en su localidad: “comenzó un negocio que proporcionaba agua a su comunidad, lo que la dictadura no había pensado hacer en sus más de 50 años en el poder. Como resultado, Omar fue arrestado”.

Sotomayor fue acusado y procesado por los delitos de proxenetismo y trata de personas, que se castigan con hasta 20 años de privación de libertad, pero que se redujeron a ocho luego de las apelaciones que llevaron a cabo sus familiares.

Según Onésimo Rosabal Sotomayor, hermano del emprendedor cubano, unos testigos culparon a Omar con “falsas acusaciones” “obligados por la policía que los había amenazado de acusarlos de peligrosidad social”, sin embargo luego se retractaron.

PanAm Post no revela la identidad de estos jóvenes testigos, y pese a que los declarantes se retractaron y admitieron la inocencia del cuentapropista, Sotomayor fue juzgado.

Los hermanos Rosabal Sotomayor son adventistas del séptimo día y en la comunidad los vecinos definen a Omar Rosabal como “un hombre honesto y querido por todos”, indica PanAm Post.

El sector privado se encuentra plagado de cortapisas impuestas por el régimen cubano, que quiere limitar la independencia económica de los cubanos a toda costa, pues esto puede conllevar a más libertades políticas para los nacionales, el éxito del Gobierno castrista ha sido maniatar durante años a los cubanos, y controlarlos en todos los sentidos, así es como ellos han garantizado que la dictadura perdure.

En junio de este año, el régimen paralizó la entrega de nuevos permisos a cuentapropistas de determinadas actividades, arguyendo “irregularidades en los procedimientos”.

En noviembre volvió a autorizarlos, pero solo “con carácter excepcional durante la etapa de recuperación de la infraestructura turística afectada”, tras el azote de Irma; y limitados a actividades como construcción, transporte y carga.

(Con información de Diario de Cuba)