El que se prevé sea el hotel más alto de Cuba, con 42 pisos, 154 metros de altura y 565 habitaciones será financiado totalmente por la Isla, el rascacielos que será erigido en una de las partes más empinadas de El Vedado, calle K entre 23 y 25, es un ambicioso proyecto del consorcio militar GAESA, de cumplirse el anuncio la construcción de la edificación comenzará en septiembre, está previsto que para su culminación transcurran cuatro años.

El nombre del hotel todavía es un misterio, la directora de desarrollo de la inmobiliaria ALMEST (subsidiaria de GAESA), Deysi Malvares tampoco comentó qué entidad se ocuparía del proyecto, quiénes lo construirán y a cuánto asciende el costo del lujoso inmueble.

Dieron a conocer solamente una maqueta, pero el periodista Pablo Pascual Mendez Piña de Diario de Cuba, se cuestiona cuánto puede costar una obra de tal magnitud; comparándolo con la Trump Tower de Manhattan, que tiene 58 pisos, con una altura de 206 metros, construida en cuatro años a un costo de 900 millones de dólares; Piña llega a la conclusión que el hotel cubano también estará apodado de un nombre importante, el de quien controla el eje de mando militar cubano, y gran parte de la economía, la Torre López-Callejas dice que deberá apodarse, y recuerda que es el nombre del magnate cubano ex yerno de Raúl Castro, quien dirige GAESA.

Diario de Cuba también advierte que el periodista consultó expertos que no se identificaron por temor a represalias, y que estimaron la construcción tenga un costo de 200 millones de dólares.

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La población cubana critica fuertemente el afán constante del monopolio militar cubano en la construcción de hoteles, mientras los cubanos padecen la falta de viviendas hacinados en casas de parientes, o en albergues.

El periodista concluye explicando que “para el 2022, si logran construir el López-Callejas Tower, este será el epicentro de viviendas con peligro de derrumbe, calles bacheadas, derrames albañales, regueros de basura, ómnibus oxidados, almendrones envueltos en humo, farmacias sin medicinas, shoppings desabastecidas, prostitución a raudales y miseria, mucha miseria”.

(Con información de Diario de Cuba)