El día 7 de diciembre entran en vigor en Cuba un paquete de medidas que pretende ejercer un control aún más estricto sobre los cuentapropistas en la isla.

Ante la ola de críticas el gobierno ha modificado para suavizar algunas de las medidas pero aun así los empresarios privados en la isla sienten que están siendo presionados por el gobierno.

El gobierno accedió a autorizar el poliempleo (estaba prohibido en la versión inicial del paquete de medidas), además eliminó el límite de 50 sillas para las cafeterías, bares y restaurantes privados dejándolo atado al tamaño del local.

A pesar de la supuesta “relajación” en las medidas aún sigue poniendo una bota sobre el cuello de los emprendedores cubanos:

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

1. Todos los propietarios de negocios deberán contar con una cuenta bancaria fiscal que muestre el estado financiero de las operaciones. A partir de esta cuenta se realizará la deducción de impuestos. A algunos les están pidiendo que tengan depositado hasta 3 meses del pago fijo de impuestos.

2. Los empresarios del sector privado no podrán realizar ventas de servicios a entidades extranjeras.

3. Los empresarios tendrán que explicar a discreción del gobierno el origen del capital que van a invertir en sus negocios.

4. Negocios no tendrán más la exención impositiva por contrato de hasta cinco empleados.

5. Los panaderos, dulceros, y cuentapropistas con licencias para bebidas alcohólicas requerirán licencia sanitarua del Ministerio de Salud Pública.

6. Aumentan las sanciones y la cantidad de las multas por violaciones.

7. Las actividades autorizadas se reestructuran y bajan de 201 a 123.