Zajaris Fernández responde con una demanda a Alexis Valdés y sostiene que el video de la presunta agresión no muestra todo

Zajaris Fernández y Alexis Valdés. Foto: Video en Instagram de zajaris y alexisvaldes

La controversia entre los actores cubanos Zajaris Fernández y Alexis Valdés dejó de ser únicamente un enfrentamiento público en las redes sociales y pasó formalmente al terreno legal. Fernández confirmó que presentó una demanda contra el reconocido humorista por los hechos ocurridos durante la final del Mundial de Fútbol de 2026 en un establecimiento de Miami.

La actriz respondió mediante una extensa transmisión en Instagram a las declaraciones realizadas un día antes por Valdés, quien negó haber agredido físicamente a alguna persona y denunció lo que considera una campaña de manipulación, difamación y abuso mediático dirigida a destruir su reputación. «El episodio conmigo, no ha sido solo conmigo, a lo largo de todo el tiempo de trabajo han habido situaciones similares con otras personas», afirmó la cubana.


Fernández mantuvo su versión de los acontecimientos y aseguró que durante el incidente sí se produjo una agresión. También afirmó que la demanda ya fue entregada oficialmente a la parte señalada, aunque explicó que no puede revelar detalles específicos del expediente sin la presencia o autorización de las abogadas que la representan.

El conflicto, que comenzó con un incidente parcialmente grabado en un local de Miami, ha ido escalando con nuevas declaraciones, acusaciones económicas, referencias a antiguos desacuerdos profesionales y versiones completamente opuestas sobre lo ocurrido aquella noche.

Hasta que un tribunal examine las pruebas, las afirmaciones de ambas partes deben considerarse alegaciones. La presentación de una demanda no demuestra por sí sola la responsabilidad de la persona señalada, mientras que la negativa pública del demandado tampoco resuelve las interrogantes abiertas por los videos, los testimonios y la documentación que podría incorporarse al proceso.

La demanda ya habría sido presentada y notificada

Uno de los anuncios más relevantes de Zajaris Fernández fue la confirmación de que el proceso legal ya comenzó. “La demanda está hecha. Ya se sirvió”, afirmó durante su transmisión, al explicar que el documento habría sido formalmente entregado a la parte demandada. En el sistema judicial estadounidense, esa notificación es un paso esencial para informar oficialmente a una persona sobre la existencia de una acción legal y permitirle responder dentro de los plazos establecidos.

Fernández evitó precisar qué reclamaciones contiene la demanda, qué compensación solicita o cuáles son las causas jurídicas invocadas por sus abogadas. Según explicó, sus representantes legales le aconsejaron no divulgar información que pueda interferir con el procedimiento.


La actriz indicó que está siendo representada por el bufete BPP y anunció que tiene previsto realizar una nueva transmisión desde la oficina de sus abogadas. En ese espacio espera responder preguntas y compartir aquellos detalles que legalmente pueda revelar.

La existencia de una demanda transforma el alcance de la disputa. Lo que hasta ahora se desarrollaba principalmente mediante videos, comentarios y publicaciones en plataformas digitales podría avanzar hacia una etapa de intercambio de documentos, presentación de pruebas, declaraciones de testigos y solicitudes formales de información.

No se ha divulgado públicamente el contenido completo del expediente ni una respuesta judicial de Alexis Valdés. Tampoco se conoce si las partes podrían explorar un acuerdo extrajudicial o si el caso llegará a una audiencia ante un juez.

El altercado ocurrió durante la final del Mundial de 2026

El enfrentamiento se produjo mientras se celebraba la final del Mundial de Fútbol de 2026 en un bar de Miami, donde se encontraban varias personas siguiendo el partido. De acuerdo con la versión de Zajaris Fernández, Alexis Valdés se acercó a ella en diferentes ocasiones y la confrontó mientras la actriz grababa con su teléfono. La artista sostiene que el comediante la llamó “drogadita”, golpeó o derribó el dispositivo y ocasionó daños en la pantalla y la cámara.

Fernández también ha afirmado que recibió empujones durante el incidente. Una parte de la confrontación quedó registrada en video, pero la actriz asegura que las acciones continuaron después de que la grabación se interrumpiera.

El lugar y el momento en que ocurrieron los hechos podrían resultar relevantes para la investigación. Al tratarse de un establecimiento concurrido durante un evento deportivo de gran audiencia, es posible que existan testigos adicionales, grabaciones realizadas por clientes y material procedente de las cámaras de seguridad del negocio.

La secuencia exacta de los acontecimientos será uno de los elementos que deberán esclarecerse. Entre las preguntas todavía pendientes están quién inició la confrontación, qué ocurrió antes de que comenzara la grabación, por qué se interrumpió el video y qué sucedió inmediatamente después. Fernández ha insistido en que el fragmento difundido no representa la totalidad del episodio y que existieron acciones adicionales una vez apagado el teléfono.

“Sí hubo agresión”: la actriz ratifica su versión

Durante su transmisión, Zajaris Fernández fue categórica al rechazar la negativa de Alexis Valdés. “Sí, hubo agresión, está en el video, hubo agresión. Y cuando se apagó el video, también la hubo”, sostuvo la actriz.

Fernández desafió públicamente a los testigos que mantengan una versión diferente a presentarse y sostenerla dentro del procedimiento legal. Advirtió que cualquier declaración tendrá que estar respaldada por pruebas y podría ser examinada ante un tribunal.

La actriz considera que el derribo del teléfono, los supuestos empujones y el resto de las acciones denunciadas forman parte de un mismo episodio. La valoración legal dependerá, sin embargo, de factores como la evidencia audiovisual, los testimonios presenciales, los posibles daños materiales y la forma en que las leyes de Florida clasifiquen las conductas descritas.

También será necesario establecer si el teléfono fue golpeado intencionalmente, si terminó en el suelo como consecuencia de un contacto accidental y cuál fue la magnitud de los daños. Una revisión técnica del dispositivo, fotografías tomadas después del incidente, comprobantes de reparación o sustitución y grabaciones del establecimiento podrían ayudar a aclarar este punto.

La actriz no ha difundido públicamente toda la evidencia que asegura poseer. Su equipo legal podría reservar parte del material para presentarlo en el momento procesal correspondiente.

Alexis Valdés niega haber golpeado a alguna persona

La versión de Alexis Valdés se contrapone directamente con la ofrecida por Fernández. El actor, humorista y dramaturgo aseguró que nunca golpeó a nadie y manifestó estar en contra de la manipulación, la tergiversación, la difamación y el abuso mediático utilizado para dañar la reputación de una persona.

«Jamás le he pegado a ninguna persona y estoy totalmente en contra de la manipulación, la tergiversación, la difamación y el abuso mediático que algunas personas ejercen sobre otras para inmisericordemente destruir su reputación», advirtió.

Su pronunciamiento se interpreta como una respuesta a las acusaciones difundidas después del altercado. Valdés no reconoció una agresión física y presentó la polémica como parte de una campaña pública en su contra.

El humorista también cuestionó el tratamiento que ha recibido el incidente en determinados espacios digitales. Su argumento central es que se habrían difundido interpretaciones incompletas o manipuladas de lo sucedido, generando una condena pública antes de que se conocieran todos los elementos.

Esa diferencia entre las versiones será uno de los principales puntos del proceso. Mientras Fernández sostiene que fue víctima de una agresión, Valdés niega categóricamente haber golpeado a alguna persona y denuncia un daño a su imagen.

Hasta el momento, no se conoce una declaración detallada de los abogados del comediante sobre la demanda anunciada por Fernández. Tampoco se ha divulgado si Valdés presentará una contrademanda o reclamará daños por las declaraciones que considera difamatorias.

El video muestra solamente una parte de lo ocurrido

El material audiovisual difundido en las redes sociales se ha convertido en una de las principales fuentes de discusión, pero presenta una limitación importante: no contiene la secuencia completa del altercado. Zajaris Fernández sostiene que el video demuestra que existió una agresión, mientras que sus críticos consideran que las imágenes disponibles no bastan para confirmar todos los señalamientos.

Los videos parciales pueden mostrar determinadas acciones, expresiones o movimientos, pero no necesariamente revelan el contexto previo ni lo ocurrido después de que termina la grabación. Por esa razón, el proceso podría requerir otras fuentes independientes que permitan reconstruir los hechos de manera cronológica.

Las cámaras de seguridad del establecimiento podrían ofrecer una perspectiva más amplia. Dependiendo de su ubicación, podrían mostrar cómo comenzó la discusión, los movimientos de las personas involucradas y el momento en que el teléfono cayó o fue derribado.

También podrían solicitarse grabaciones de otros clientes, mensajes intercambiados antes y después del episodio, llamadas a las autoridades, fotografías del teléfono dañado y declaraciones del personal que trabajaba en el local.

Si las imágenes del establecimiento todavía existen, su conservación será fundamental. Muchos sistemas de seguridad eliminan automáticamente los archivos después de un periodo determinado, por lo que las partes podrían haber enviado solicitudes para evitar que el material sea borrado.

El reporte policial podría aportar nuevos elementos

Otro documento potencialmente relevante es el reporte policial relacionado con el incidente. La información de referencia indica que ese informe podría estar disponible alrededor del 2 de agosto. Su contenido permitiría conocer cuándo fueron notificadas las autoridades, quién presentó la denuncia inicial, qué versión quedó registrada y si los agentes observaron lesiones o daños materiales.

Un reporte policial no determina por sí mismo la culpabilidad de una persona. Sin embargo, puede constituir una pieza importante porque recoge información cercana al momento de los hechos y puede incluir nombres de testigos, fotografías, declaraciones y observaciones de los agentes.

También será importante conocer si se abrió una investigación criminal, si el caso quedó limitado a una disputa civil o si alguna autoridad recomendó presentar cargos adicionales.

La demanda anunciada por Fernández podría ser independiente de cualquier actuación penal. En Estados Unidos, una misma conducta puede originar un proceso civil para reclamar daños y, de manera separada, una investigación criminal impulsada por las autoridades. Hasta que el reporte sea publicado o incorporado al expediente, no es posible afirmar qué conclusiones preliminares alcanzó la Policía.

Zajaris niega haber consumido alcohol o drogas

Una parte de la controversia se ha concentrado en el estado en el que supuestamente se encontraba la actriz durante la final del Mundial. Fernández negó de manera tajante haber consumido alcohol o sustancias ilícitas. Aseguró que durante la jornada tomó tres botellas de agua y medio Red Bull. «No consumo una gota de alcohol, ni estaba bebida, ni estaba drogada, ni estaba nada de eso que está diciendo. En lo absoluto», aclaró.

La artista rechazó el calificativo de “drogadita” que, según su versión, Valdés utilizó durante la confrontación. Sostuvo que no estaba bebida, drogada ni bajo los efectos de ninguna sustancia que pudiera alterar su comportamiento.

Este punto podría adquirir relevancia si alguna de las partes argumenta que el estado físico o emocional de Fernández influyó en el desarrollo de los acontecimientos. No obstante, cualquier afirmación sobre consumo de alcohol o drogas necesitaría estar respaldada por pruebas y no únicamente por comentarios realizados durante una discusión.

La actriz presentó su declaración como una defensa frente a lo que considera un intento de desacreditarla. Su posición es que las insinuaciones sobre su estado buscan restar credibilidad a su denuncia y desviar la atención de las acciones atribuidas a Valdés. No se ha informado sobre la existencia de pruebas toxicológicas u otros documentos médicos relacionados con aquella noche.

La disputa tendría antecedentes económicos

Zajaris Fernández afirmó que el deterioro de su relación con Alexis Valdés no comenzó con el incidente ocurrido durante el Mundial. Según explicó, ambos estaban distanciados desde hacía casi dos años por un desacuerdo económico relacionado con trabajos realizados por ella y que, de acuerdo con su versión, todavía no le han sido pagados.

La actriz insistió en que el dinero corresponde a su trabajo y que su derecho a reclamarlo no depende de si tiene pareja, esposo o cualquier otro tipo de respaldo económico. «Hay un dinero dando vueltas de mi trabajo. Que da igual si tengo marido, si no tengo, si soy sola o no. De mi trabajo. Que no me han pagado», confesó.

Fernández no precisó públicamente la cantidad adeudada, los proyectos en los que habría trabajado ni si existía un contrato escrito. Tampoco señaló si había presentado previamente una reclamación formal por ese pago.

La existencia de una disputa económica anterior podría ayudar a explicar el nivel de tensión entre ambas figuras, aunque no prueba por sí misma ninguna de las acusaciones relacionadas con el altercado.

Dentro de un eventual procedimiento, podrían examinarse contratos, comunicaciones, comprobantes de pago, registros contables y mensajes en los que las partes hayan discutido la supuesta deuda. Valdés no ha ofrecido públicamente una respuesta detallada sobre este señalamiento económico en el contexto de la demanda anunciada.

La cercanía de Zajaris con Alexander Otaola también aparece en la polémica

La nota de referencia menciona igualmente las tensiones relacionadas con la cercanía de Zajaris Fernández al presentador Alexander Otaola, una figura conocida por sus críticas públicas a Alexis Valdés.

Este componente ha ampliado la controversia más allá de una disputa personal. Los conflictos entre artistas, comunicadores e influenciadores de la comunidad cubana de Miami suelen generar fuertes divisiones entre sus seguidores y convertir episodios privados en debates de gran alcance en las redes sociales.

La relación de Fernández con Otaola ha sido señalada por algunos usuarios como un posible factor detrás de la confrontación. Sin embargo, la actriz atribuyó el origen de su distanciamiento profesional principalmente al dinero que asegura tener pendiente por trabajos anteriores.

La existencia de desacuerdos políticos, personales o mediáticos no permite determinar qué ocurrió físicamente durante el incidente. Ese aspecto tendrá que resolverse mediante evidencia vinculada directamente con los hechos. También será necesario diferenciar entre las opiniones expresadas por terceros y las pruebas que puedan ser admitidas dentro del proceso judicial.

Fernández habla de presuntos incidentes con otras personas

Durante su transmisión, Zajaris Fernández afirmó que, en su opinión, el comportamiento denunciado no sería un hecho aislado. La actriz mencionó supuestas situaciones anteriores con músicos, actores y otras personas que habrían trabajado con Alexis Valdés. También hizo referencia a una persona identificada como Vladimir y aseguró que habría ocurrido un episodio similar.

«En mi opinión, lo has hecho varias veces. Lo que pasa es que esta vez tenías público, se te fue la olla. Lo mismo pasó con Vladimir, exactamente igual», añadió.

Estas declaraciones amplían el alcance de sus acusaciones, pero no han sido verificadas judicialmente. Para que tengan relevancia dentro del proceso, probablemente tendrían que estar respaldadas por testimonios directos, documentos, grabaciones o denuncias anteriores.

No basta con señalar la existencia de un supuesto patrón de comportamiento. Un tribunal tendría que determinar si los hechos mencionados son comparables, si existen pruebas independientes y si pueden ser considerados dentro del caso actual.

Las personas aludidas podrían decidir ofrecer declaraciones públicas, participar como testigos o mantenerse al margen del conflicto. Hasta el momento, no se ha informado que esos señalamientos hayan dado lugar a nuevas acciones legales.

La publicación de acusaciones sobre terceras personas también aumenta la necesidad de mantener un tratamiento responsable de la información, evitando presentar como hechos probados aquello que continúa siendo parte del testimonio de una de las partes.

La actriz reconoce el talento y la trayectoria de Valdés

Pese a la dureza de sus acusaciones, Fernández dedicó parte de su intervención a reconocer la importancia artística de Alexis Valdés. «Nunca voy a dejar de reconocer que Alexis Valdés llevó el teatro en esta ciudad a otro nivel», sostuvo. También recordó que Valdés le ofreció trabajo cuando ella atravesaba problemas de salud.

Ese reconocimiento mostró la complejidad de una relación que, antes del distanciamiento, estuvo marcada por la colaboración profesional y la gratitud. Fernández explicó que valorar el talento de una persona no implica aceptar un supuesto maltrato ni renunciar a reclamar el pago de un trabajo. Según su planteamiento, el aporte cultural de Valdés y la ayuda que le ofreció en el pasado no eliminan su derecho a denunciar lo que considera una agresión.

Alexis Valdés posee una extensa trayectoria como actor, humorista, presentador, músico, escritor y director teatral. Su trabajo ha tenido una presencia destacada en Cuba, España y Estados Unidos, especialmente dentro de la comunidad hispana de Miami.

Precisamente por su reconocimiento público, la controversia ha generado una atención considerable. Las acusaciones no solo afectan una relación personal y profesional, sino que también pueden tener consecuencias sobre la imagen y las carreras de ambos artistas.

Un conflicto con fuerte repercusión en las redes sociales

El enfrentamiento ha provocado un intenso debate entre seguidores de Zajaris Fernández y Alexis Valdés. Los fragmentos de video, las transmisiones en vivo y las publicaciones de distintas figuras han generado interpretaciones contrapuestas. Algunos usuarios respaldan la denuncia de Fernández, mientras otros consideran que Valdés está siendo condenado públicamente sin que exista una decisión judicial.

Las plataformas digitales permiten que las versiones de los involucrados lleguen directamente a miles de personas, pero también favorecen la difusión de rumores, fragmentos descontextualizados y opiniones presentadas como si fueran hechos.

La exposición mediática podría influir en la reputación de ambas partes y complicar el desarrollo del proceso. Por esa razón, las recomendaciones de los abogados suelen incluir restricciones sobre lo que los involucrados deben comentar públicamente.

Fernández ha reconocido esas limitaciones al explicar que no puede revelar determinados detalles sin consultar a sus representantes legales. Sin embargo, ha continuado defendiendo públicamente su versión y anunciando futuras actualizaciones. Valdés, por su parte, ha utilizado sus propias plataformas para negar la agresión y denunciar el daño que considera provocado por las acusaciones.

Las posibles consecuencias del proceso

El alcance del caso dependerá de la naturaleza exacta de la demanda presentada. Si se trata de una acción civil relacionada con agresión, daños materiales o afectación emocional, Fernández tendría que demostrar sus reclamaciones bajo el estándar aplicable a ese tipo de procedimientos.

Entre los posibles daños reclamados podrían encontrarse el costo del teléfono, gastos médicos —si existieran—, pérdidas económicas, afectación emocional o perjuicios profesionales. No se ha confirmado que la demanda incluya todos o alguno de estos conceptos.

Valdés tendrá derecho a responder, negar los hechos, presentar defensas, aportar sus propias pruebas e interrogar a los testigos propuestos por la parte demandante.

El proceso también podría incluir declaraciones bajo juramento, solicitudes de mensajes y videos, revisión de las cámaras del establecimiento y análisis del historial de comunicaciones entre los involucrados. En caso de que no exista un acuerdo entre las partes, un juez o jurado podría tener que decidir cuál versión está mejor respaldada por las pruebas.

La demanda no equivale a una condena

La atención generada por el caso hace necesario recordar que una demanda representa la versión y las reclamaciones de quien la presenta. Alexis Valdés conserva el derecho a defenderse y a ser considerado no responsable mientras no exista una decisión judicial. Del mismo modo, Zajaris Fernández tiene derecho a acudir a los tribunales, aportar pruebas y solicitar una reparación por los daños que asegura haber sufrido.

Las redes sociales no sustituyen el proceso legal. Un video viral, una transmisión en vivo o el respaldo de seguidores pueden influir en la opinión pública, pero la decisión judicial dependerá de la evidencia admitida y de las normas aplicables.

También es posible que algunas de las afirmaciones difundidas públicamente no aparezcan finalmente dentro de la demanda o no sean consideradas relevantes por el tribunal.

Por ahora, el caso permanece marcado por dos versiones incompatibles: Fernández afirma que hubo agresión y que el incidente continuó después de apagarse la cámara; Valdés sostiene que no golpeó a ninguna persona y que su reputación está siendo afectada mediante manipulación y difamación.

Qué puede ocurrir en las próximas semanas

La anunciada transmisión de Zajaris Fernández desde el bufete que la representa podría ofrecer nueva información sobre el proceso, siempre que sus abogadas autoricen su divulgación. También se espera conocer el contenido del reporte policial y la posible existencia de grabaciones completas de las cámaras de seguridad.

Alexis Valdés podría responder formalmente a la demanda o emitir una nueva declaración pública después de revisar el expediente. Su equipo legal también podría solicitar que determinadas afirmaciones o pruebas sean excluidas del procedimiento.

Los testigos presentes en el bar podrían convertirse en piezas centrales para reconstruir lo sucedido. Su credibilidad dependerá de factores como la ubicación que tenían durante el enfrentamiento, la claridad con la que observaron los hechos y la consistencia de sus relatos.

El caso podría prolongarse durante meses si las partes no alcanzan un acuerdo. También existe la posibilidad de que la controversia se resuelva mediante mediación, negociación privada o retiro de alguna de las reclamaciones.

Mientras aparecen nuevos documentos, las autoridades y los tribunales serán los encargados de determinar si las acusaciones están respaldadas por pruebas suficientes.

La disputa entre Zajaris Fernández y Alexis Valdés refleja además el impacto que pueden alcanzar los conflictos personales cuando involucran a figuras reconocidas y se desarrollan simultáneamente en establecimientos públicos, tribunales y redes sociales.

El desenlace dependerá menos de las opiniones difundidas en internet y más de lo que permitan establecer los videos completos, las cámaras de seguridad, los testigos, el reporte policial y la documentación presentada por los abogados de ambas partes.


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