Beijing, segundo socio comercial de Cuba después de Caracas, está desempeñando un papel clave en ayudar a la isla caribeña a realizar la promesa del megapuerto y Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM).


Por eso, China incrementará gradualmente de 18 a 96 las grúas del puerto de aguas profundas de Mariel, aumentando la capacidad de su terminal de contenedores de 800.000 a 3 millones, según la agencia estatal china Xinhua.

Este proyecto es la mayor inversión cubana de la última década, cuya primera etapa fue financiada por el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) y ejecutada por la constructora brasileña Odebrecht, con cinco préstamos por un total aproximado de $682 millones otorgados bajo el gobierno de la ex presidenta Dilma Rousseff.

Cuba quiere convertir el puerto, en un centro regional de trasbordo de mercancías de importación y exportación, con aspiraciones a servir a las costas este y del Golfo de EE.UU.

No obstante, a pesar de que delegaciones cubanas han realizado visitas de promoción de la ZEDM a China, todavía no hay en ese parque industrial una sola compañía del mismo.


Vender tecnología a Cuba es lucrativo. Queda claro que lo de China es vender.