
El régimen de Cuba volvió a encender la polémica histórica al asegurar que fue Estados Unidos quien frustró los acuerdos de compensación tras las nacionalizaciones masivas realizadas en la isla en los años 60.
Las declaraciones del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, intentan colocar la responsabilidad fuera del régimen, pero omiten un punto clave que sigue generando indignación: el destino de miles de cubanos que también perdieron sus propiedades y nunca fueron compensados.
Un discurso repetido: “EE.UU. no quiso negociar”
Según el funcionario, Cuba sí estuvo dispuesta a compensar a propietarios extranjeros afectados por las expropiaciones, y asegura que varios países europeos lograron acuerdos.
Sin embargo, responsabiliza directamente a Estados Unidos por no aceptar las condiciones propuestas en ese momento, atribuyendo la ruptura a las tensiones políticas de la época.
Este argumento no es nuevo. Forma parte de la narrativa oficial del régimen desde hace décadas: presentar el conflicto como una consecuencia exclusiva de la política estadounidense.
Lo que el régimen no menciona
Más allá del debate internacional, hay una omisión que pesa cada vez más en la opinión pública, especialmente dentro y fuera de Cuba:
- Miles de cubanos también fueron despojados de sus propiedades tras las nacionalizaciones.
- A diferencia de algunos gobiernos extranjeros, estos ciudadanos nunca recibieron compensación alguna.
- El Estado cubano no ha abierto mecanismos reales para reconocer ni reparar esos daños.
Este silencio genera una contradicción evidente: mientras el gobierno exige compensaciones en el plano internacional, evita abordar la deuda interna con su propio pueblo.
¿Compensaciones reales o condiciones inviables?
Expertos han señalado históricamente que las propuestas de compensación de Cuba incluían:
- Pagos a largo plazo
- Bonos estatales con bajo valor real
- Condiciones sujetas al desempeño económico del país
Esto llevó a que Estados Unidos rechazara el esquema, argumentando que no cumplía estándares internacionales de indemnización “rápida, adecuada y efectiva”.
Más de 60 años sin resolver
Hoy, el tema sigue abierto:
- Existen miles de reclamaciones certificadas en EE.UU. por propiedades confiscadas.
- La Ley Helms-Burton permite incluso demandas contra empresas que operen en activos nacionalizados.
- Y el conflicto sigue siendo un obstáculo clave en cualquier intento de normalización entre ambos países.
Un reclamo selectivo
Mientras el régimen cubano insiste en culpar a Washington, evita responder preguntas fundamentales:
- ¿Por qué nunca se compensó a los ciudadanos cubanos?
- ¿Por qué no existe un proceso transparente para revisar esas confiscaciones?
- ¿Por qué el tema solo se aborda cuando conviene en el plano político internacional?
La postura oficial, más que una solución, parece una estrategia para desviar responsabilidades.





