
El gobierno de Estados Unidos decidió incluir a Cuba en la lista de países cuyos ciudadanos deberán depositar una fianza económica obligatoria para poder solicitar determinadas visas temporales. La medida, que entrará en vigor el 21 de enero de 2026, introduce un cambio sustancial en las condiciones de viaje legal para los cubanos y añade un nuevo componente financiero a un proceso ya restrictivo.
La decisión afecta a miles de personas que cada año buscan viajar a Estados Unidos por motivos no migratorios, como turismo, negocios, visitas familiares o tratamientos médicos, y se produce en un contexto de endurecimiento general de la política migratoria.
¿Qué tipo de visas quedan afectadas?
La nueva exigencia se aplicará a las visas B1, destinadas a viajes de negocios, y B2, utilizadas para turismo, visitas personales y atención médica. Estas categorías son históricamente las más solicitadas por ciudadanos cubanos que desean viajar de forma temporal y legal a Estados Unidos.
Con la entrada en vigor de la medida, estas visas quedarán condicionadas al depósito previo de una fianza económica, cuyo objetivo es garantizar que el solicitante cumpla con los términos del visado y abandone el país dentro del plazo autorizado.
Montos de la fianza y criterios de evaluación
El monto de la fianza podrá oscilar entre 5,000, 10,000 y hasta 15,000 dólares, y será determinado de manera individual durante la entrevista consular. Las autoridades tomarán en cuenta factores como el historial migratorio del solicitante, su estabilidad económica, los vínculos familiares y laborales con su país de origen, y la percepción de riesgo de que la persona permanezca en Estados Unidos más allá del tiempo permitido.
Este enfoque introduce un mayor margen de discrecionalidad en el proceso consular y convierte la evaluación económica en un elemento central de la solicitud.
La fianza no garantiza la aprobación del visado
Las autoridades estadounidenses han aclarado que el pago de la fianza no implica la concesión automática de la visa. El solicitante deberá cumplir con todos los requisitos establecidos por la ley migratoria y superar el análisis consular habitual.
En caso de que la visa sea aprobada, el dinero solo será reembolsado si el viajero cumple estrictamente con las condiciones del visado, incluida la salida del país dentro del período autorizado. Cualquier incumplimiento puede conllevar la pérdida total del monto depositado.
Restricciones adicionales en aeropuertos de entrada y salida
La normativa incluye también limitaciones logísticas importantes. Los ciudadanos cubanos sujetos a la fianza solo podrán ingresar y salir de Estados Unidos a través de tres aeropuertos específicos: Boston-Logan, Nueva York-JFK y Washington-Dulles.
No seguir la ruta migratoria establecida puede convertirse en un problema mayor. Según las autoridades, estas irregularidades pueden traducirse en errores administrativos, restricciones de ingreso y complicaciones posteriores relacionadas con la fianza y nuevos trámites.
Esta restricción reduce las opciones de viaje y puede generar costos adicionales, especialmente para quienes tengan como destino final ciudades alejadas de estos puntos de entrada, como Miami u otras zonas del sur de Florida.
Una medida dentro de una política migratoria más estricta
La inclusión de Cuba en este listado se enmarca en una política migratoria más dura impulsada por la administración del presidente Donald Trump, cuyo objetivo declarado es reducir la sobreestadía de visas temporales y reforzar los mecanismos de control migratorio.
Aunque el gobierno estadounidense no ha ofrecido una explicación pública detallada sobre los criterios específicos utilizados para incluir a Cuba, la decisión coincide con un escenario de alta presión migratoria y tensiones políticas en la región.
Si los viajeros se exceden del tiempo establecido de permanencia, soliciten un cambio de estatus migratorio o no salga del país por los puntos designados podría enfrentar graves consecuencias. Según el procedimiento establecido, el Departamento de Seguridad Nacional puede escalar el caso a USCIS, donde se examinará el cumplimiento de las condiciones migratorias y se determinará el destino de la fianza.
Cuba se suma a una lista de 38 países
Con esta decisión, Cuba pasa a integrar un grupo de 38 países cuyos ciudadanos están sujetos al requisito de fianza para determinadas visas temporales. La mayoría de las naciones incluidas en la lista pertenecen al continente africano, aunque también figuran países de Asia, Medio Oriente y América Latina.
La ausencia de información clara sobre los parámetros de selección ha generado cuestionamientos sobre la transparencia de la medida y sobre su impacto desigual en poblaciones con limitadas capacidades económicas.
Impacto económico y social para los cubanos
Para muchos ciudadanos cubanos, la exigencia de una fianza de miles de dólares representa un obstáculo difícil de superar. En un contexto marcado por la crisis económica, la escasez de divisas y la pérdida del poder adquisitivo, reunir estas sumas resulta inalcanzable para una gran parte de la población.
Especialistas advierten que la medida podría reducir de forma significativa los viajes temporales legales, incluso aquellos con fines médicos o familiares, afectando a personas que no tienen intención de emigrar de manera permanente.
En la práctica, la medida corre el riesgo de reforzar la migración irregular y los cruces no autorizados, al reducir las alternativas legales disponibles para solicitantes que cumplen los requisitos establecidos.
Reacciones y clima de incertidumbre
Tras conocerse la decisión, numerosos cubanos han expresado preocupación e incertidumbre en redes sociales y espacios comunitarios. Muchos señalan que, sumada a los costos de trámites, pasajes y estadía, la nueva exigencia convierte el viaje legal a Estados Unidos en una posibilidad cada vez más lejana.
Analistas advierten que este tipo de medidas puede desincentivar las vías legales de movilidad sin abordar las causas estructurales de la migración, mientras que otros interpretan la decisión como un mensaje disuasorio dirigido a frenar los flujos migratorios.
Reacciones de abogados migratorios del sur de Florida
En el sur de Florida, una de las regiones con mayor concentración de migrantes cubanos y mayor actividad de firmas de abogados especializados en inmigración, la decisión de incluir a Cuba en la lista de países sujetos a fianza obligatoria para visas B1/B2 ha generado preocupación profesional y advertencias sobre sus efectos prácticos.
Abogados consultados por diversos medios y en foros legales coinciden en que la medida representa un endurecimiento significativo del sistema consular, que no solo encarece el proceso, sino que también añade un elemento de discrecionalidad que —según ellos sostienen— puede traducirse en desigualdad en la toma de decisiones.
Algunos abogados migratorios en Miami señalan que esta política podría convertir lo que históricamente ha sido un trámite relativamente accesible para cubanos con vínculos familiares en Estados Unidos en un proceso prohibitivo para amplios sectores de la población. Señalan que los montos de fianza, que van de $5,000 a $15,000, están muy por encima del ingreso disponible de la mayoría de los solicitantes cubanos, lo que puede dejar fuera del sistema legal a quienes no puedan reunir esas sumas, limitando de facto la movilidad temporal legal.
Expertos explican que, en su práctica, ya han observado un aumento de consultas relacionadas con la capacidad de los clientes para demostrar “vínculos fuertes” con su país de origen —un factor que ahora, con la fianza, puede influir no solo en la adjudicación del visado, sino también en el monto que se exige depositar. Los abogados advierten que esta condición puede aumentar las barreras económicas y legales para quienes buscan visitar familiares enfermos, atender cuestiones médicas urgentes o realizar negocios legítimos.
Un nuevo escenario para los viajes legales
La inclusión de Cuba en la lista de países con fianza obligatoria marca un nuevo endurecimiento de la política migratoria estadounidense hacia la isla. A corto y mediano plazo, la medida redefine las reglas del viaje temporal, incrementa los costos y añade un nuevo nivel de incertidumbre para miles de cubanos que aspiraban a ingresar legalmente a Estados Unidos.





