Las tres víctimas de Dahud Hanid Ortiz

El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ha denegado la solicitud de extradición de su ciudadano Dahud Hanid Ortiz, supuesto autor del «triple crimen de Usera» en Madrid en junio del 2016.


De acuerdo al diario españolEl País, la sentencia negando la solicitud del juez madrileño Juan Carlos Peinado Garcia para ajusticiar al criminal, fue negada porque Hanid posee la nacionalidad venezolana y estadounidense, por lo que no puede ser entregado a las autoridades españolas para ser procesado.

A Hanid se le acusa del asesinato de dos mujeres cubanas y un hombre ecuatoriano que se encontraban en el despacho del abogado Víctor Salas Cobeña situado en el número 40 de la calle de Marcelo Usera.

El Triple Crimen de Usera
Dahud Hanid-Ortiz, exprimer teniente del ejército estadounidense, enfrenta una orden de búsqueda y captura que emitió un juzgado de Madrid a la Interpol, por ser el asesino del “triple crimen de Usera”, en el que perdieron la vida brutalmente las cubanas Elisa Consuegra, de 31 años, y Maritza Osorio, de 46.

El crimen tuvo un móvil personal puesto que el militar estaba casado con una médico alemana que mantuvo un affair con el abogado peruano Víctor Joel Salas, en cuyo despacho aparecieron muertas las tres víctimas aunque era el abogado era el blanco.

De acuerdo con las investigaciones, Hanid llegó al bufete sobre las 2 p.m. y preguntó por el abogado a las dos cubanas que trabajaban en el lugar. Ellas le comunicaron a su jefe que habían una persona muy nerviosa que preguntaba por él, pero este no se apareció.


Según fuentes oficiales, Hanid fue al baño y sacó un machete con el que degolló a Consuegra y se lo clavó cerca del tórax. Osorio, al percatarse de la situación tomó una palanqueta para defenderse pero el militar era más fuerte que ella y le destrozó la cabeza con la misma palanqueta.

Tras este episodio, el asesino esperó a que llegara el abogado, pero en su lugar llegó el ecuatoriano John Pepe Castillo, un cliente que pasaba a recoger unos documentos. Él fue asesinado con la misma palanqueta tras recibir un golpe en la cabeza que le destrozó el cráneo.

Después del acto, el asesino quemó los cuerpos con gasolina y se fue.

Hanid huyó a Alemania, donde residía tras haber sido destinado por el Ejército de Estados Unidos (EEUU) antes de ser expulsado. Cuando las autoridades españolas intentaron detenerlo en el país germano, Hanid se fugó a Colombia y desde alli se fue a Venezuela.

La policía venezolana detuvo a Hanid el 13 de octubre de 2018 en el municipio de Chacao, en el estado de Miranda. El juez ordenó su ingreso en prisión provisional mientras se recibía toda la documentación por parte de las autoridades consulares españolas y se remitía el caso a la sala de casación penal del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.