El derrumbe parcial de un edificio en la Habana Vieja dejó a unos vecinos viviendo en los bajos, quienes este fin de semana se quejaron de que las autoridades intentaron intimidarlos con amenazas de arrestos y hasta de quitarle a los niños.


Un reportaje de Cubanet recogió las denuncias de los afectados.

“Lo único que han hecho es tratar de intimidarnos, nos arrestan, nos amenazan con encarcelarnos, dicen que van a quitarnos a nuestros hijos, pero de resolvernos la situación nadie se preocupa, lo único que les interesa es que salgamos de la vista pública”, denunció Leidis Rosalía Fernández, una de las afectadas que lo perdió todo.

Fernández añadió que en ocasiones les engañan y los hacen ir a reuniones donde alguno de ellos termina siendo arrestado.

“Nos vienen a buscar con la excusa de que tenemos una reunión en el gobierno y que ya van a resolver nuestra situación, pero siempre resulta ser mentira, porque lo que hacen es llevarnos para el Punto 30 (estación policial), donde nos amenazan con meternos presos”, afirmó.


Según Fernández desde que entregaron cartas en la dirección municipal de la vivienda el pasado jueves, las amenazas han aumentado.

“A mí me levantaron un acta de advertencia por el solo hecho de negarme a ir para una escuela que ellos han convertido en albergue, que es para para donde me quieren llevar. Pero no voy a ir porque ese lugar no tiene condiciones para poder vivir allí”, dijo Yuneisi Ramos, otra de las afectadas.

Ramos dijo que también se le propuso ir a unas instalaciones fuera de la ciudad pero se negó.

“También me negué, porque allí no hay médicos ni nada, y el policlínico más cercano queda como a 18 km y yo tengo una niña chiquita, y si tengo que correr con ella de repente como salgo de allí”, especificó.

Vicente Rojas, en tanto, destaca que los actos represivos por parte de las autoridades han ido aumentando con el paso de los días, y advierte que en cualquier instante las autoridades van hacer uso de la fuerza para desalojarlos del lugar, porque así se lo han dejado saber.

“Están incluso trabajándonos psicológicamente. En la noche del sábado trajeron un camión de la brigada especial repletos de policías. Lo parquearon frente a nosotros, y si no hubiera sido porque todos los vecinos nos apoyaron y estuvieron allí con nosotros, ya nos hubieran desalojado, porque esa siempre ha sido la intención de ellos”, denunció.