Un hombre fue víctima de una conductora que sin pensarlo dos veces agarró un arma de fuego para dispararle a plena luz del día en Miami Beach.

Se trata de Joseph Nave, un abogado local, que según dijo a medios locales el incidente de ira en la carretera pudo haberlo dejado sin vida en Alton Rd y la 16 calle el miércoles en la tarde.


Nave dijo que él estaba en una motocicleta eléctrica y que la mujer estaba en un automóvil detrás de él cuando comenzó a tocar la bocina de manera errática. Ella gritó y le ordenó que se apartara de su camino. Estaban en un semáforo en rojo. Fue en ese momento que Nave la vio rebuscar en su auto antes de sacar una pistola.

Nave dijo que no podía creer que disparara su arma frente a tantos testigos y a plena luz del día. Cuando sintió que una bala pasaba cerca de su cabeza, dijo que pensaba en los casos pendientes de sus clientes y en su padrastro.

«Estoy en el proceso de hacer un trasplante de riñón para mi padrastro y esta señora podría haber terminado con todo eso en un momento acalorado por nada», dijo Nave a Local 10.

Nave dijo que estaba tratando de tomar una foto de su matrícula cuando salió de su auto y continuó disparando su arma de fuego dos veces más. Dijo que había una fila de autos justo detrás de ellos. Nave no resultó herida.


«Total indiferencia por la seguridad de todos los que nos rodean y es simplemente increíble», dijo Nave.

Los oficiales de policía de Miami Beach recolectaron casquillos de bala, pero aún no han revelado la identidad de la sospechoso o si ya la tienen identificada.

Al respecto el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, dijo que le gustaría poder hacer más para controlar las armas en Miami Beach, pero la legislatura estatal no lo permite. Dijo que escuchó la solicitud de Nave de que se necesita hacer más.

«Lo escucho y lo entiendo porque no está solo y otras personas han tenido este problema en nuestra comunidad y en otros lugares», dijo Gelber. «No es aceptable y vamos a hacer todo lo posible para detenerlo».

El alcalde dijo que los 400 policías de la ciudad trabajan arduamente para patrullar las calles y garantizar la seguridad de los residentes y turistas, pero aun así no es suficiente.