El presidente Donald Trump no escogerá a la jueza cubanoamericana Barbara Lagoa como su nominada a la vacante en la Corte Suprema, ya que se ha decidido por la jueza Amy Coney Barrett del estado de Alabama.


Según NBC fuentes cercanas al presidente informaron que el anuncio de la nominación de Barrett se hará en horas tempranas del sábado en la Casa Blanca.

Si se confirma, Barrett, de 48 años, jueza de un tribunal de apelaciones federal que ha sido confiablemente conservadora en temas como el aborto, sería el juez más joven en el tribunal superior. Su presencia también consolidaría una mayoría conservadora.

Antes de unirse a la corte de apelaciones, Barrett trabajó brevemente en la práctica privada y luego enseñó durante 15 años en la facultad de derecho de Notre Dame, donde obtuvo su título de abogada.

Católica devota, cuenta con el respaldo de los evangélicos que la consideran un voto probable para revocar la decisión de aborto de Roe v. Wade.


Aunque no estaba en la lista original de posibles candidatos a la Corte Suprema liberados durante la campaña de Trump, fue agregada poco después de ocupar un lugar en el tribunal de apelaciones. Trump la consideró sucesora de Anthony Kennedy hace dos años antes de decidirse por Brett Kavanaugh.

El presidente se había comprometido a nominar a una mujer para llenar la vacante creada por la muerte la semana pasada de Ruth Bader Ginsburg, y en los últimos días ha dicho que estaba considerando a cinco finalistas de una lista más amplia que su campaña publicó el mes pasado.

Sin embargo, fuentes le han dicho a NBC News que Trump había centrado su atención en dos posibilidades: Barrett y la cubanoamericana de Hialeah Barbara Lagoa.