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El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, refrendó ayer que impondrá tarifas a las empresas que inviertan en otros países, como México.


Según reportó The Wall Street Journal tras una entrevista, el magnate dijo que «preservaría trabajos imponiendo tarifas a los productos de compañías estadounidenses que se instalen fuera del país para así reducir el incentivo de mover plantas en el extranjero”.

Entre las prioridades para sus primeras semanas como presidente, Trump también mencionó que “mejoraría” los tratados de comercio internacional y aseguraría la frontera contra las drogas y la inmigración ilegal.

“Ahora estamos apoyando a los rebeldes contra Siria y no tenemos idea de quiénes son estas personas”, indicó.

Pese a su promesa de eliminarla por completo, Trump dejó entrever la posibilidad de mantener algunas disposiciones de la reforma sanitaria creada por el Presidente Barack Obama.


Los votantes “no quieren que Washington enmiende Obamacare, quieren que el cuidado médico sea asequible”, dijo Kevin Brady, republicano por Texas, presidente del comité de Medios y Arbitrios de la cámara baja, que supervisa gran parte del cuidado de salud.

“Confío en que tendremos un cuidado médico verdaderamente asequible para muchos estadounidenses”, añadió.

Hasta 30 millones de personas podrían verse afectadas. Los afectados de una manera más directa podrían ser unos 10 millones de asegurados que tienen cobertura privada a través de los mercados subsidiados creados por la reforma de salud de Obama, y unos 9 millones cubiertos por la expansión de Medicaid.

Entre cinco y nueve millones de personas más que compran pólizas individuales no ofrecidas por los mercados de salud son susceptibles a sus altibajos.

Los republicanos no quieren dejar a millones de personas sin seguro, de acuerdo con Mike Leavitt, secretario de Sanidad y Servicios Humanos para el expresidente George W. Bush.