
Donald Trump volvió a proponer que el estado de Nuevo México cambie su nombre por “Nueva América”, una idea que ha generado rechazo de la gobernadora demócrata Michelle Lujan Grisham. En esta ocasión, el presidente vinculó el cambio con supuestos beneficios económicos, al asegurar que aumentaría el valor de las viviendas y los ingresos de sus residentes.
Según el reporte de Fox News, Trump retomó la propuesta en su plataforma Truth Social, donde defendió que sustituir “México” por “América” daría mayor prestigio al estado y reforzaría el orgullo de sus habitantes por Estados Unidos.
El mandatario no presentó datos ni explicó cómo un cambio de nombre produciría esos resultados económicos. Su publicación tampoco detalló un procedimiento formal para impulsar la iniciativa.
Una propuesta que vuelve al debate político
La idea ya había aparecido el mes pasado, cuando Trump compartió un mapa en el que la palabra “México” estaba tachada en rojo y reemplazada por “América”. De acuerdo con Fox News, la Casa Blanca amplificó aquella publicación a través de su cuenta oficial en X.
Posteriormente, durante una intervención en la convención de medio término del Comité Nacional Republicano, el 9 de septiembre, Trump volvió a mencionar la propuesta y aseguró que contaba con apoyo popular, aunque el reporte no cita encuestas que respalden esa afirmación.
En su mensaje más reciente, el presidente también lanzó una acusación contra la integridad de las elecciones en Nuevo México y sugirió que el cambio de nombre podría ir acompañado de una mejora en ese ámbito. No aportó pruebas para sustentar esa acusación, según señala el propio artículo.
La gobernadora rechaza cambiar el nombre del estado
Michelle Lujan Grisham ya había respondido a la iniciativa cuando surgió en septiembre. La gobernadora sostuvo que el nombre de Nuevo México no está en discusión y recordó que su origen es anterior a la existencia de Estados Unidos.
Su rechazo también estuvo acompañado de una crítica a las prioridades de la Casa Blanca. Mientras Trump promovía la modificación del mapa, afirmó, su administración estaba concentrada en asuntos como el cuidado infantil, la educación, la atención médica y la vivienda.
La postura de la gobernadora marca una diferencia central en el debate: mientras el presidente presenta la propuesta como una oportunidad de prestigio y prosperidad, el gobierno estatal la considera una distracción frente a necesidades concretas de la población.
El nombre figura en la Constitución estatal
La propuesta también tiene una dimensión institucional. El artículo I de la Constitución de Nuevo México establece expresamente que ese es el nombre del estado.
Por ello, la publicación de Trump no equivale a un cambio oficial de denominación. El mensaje pide que el estado adopte otro nombre, pero no describe pasos legales ni anuncia un proceso formal para hacerlo.
El planteamiento se suma a otras iniciativas del presidente para modificar nombres geográficos. El reporte de Fox News menciona como antecedentes sus acciones para denominar al golfo de México “Golfo de América” y al lago Ontario “Lago América” para uso federal.
Por ahora, la nueva intervención de Trump vuelve a colocar el tema en la discusión pública, sin aportar un plan de ejecución ni evidencia que respalde las mejoras económicas que atribuye al cambio.




