Trump extiende hasta 2027 la ley que sostiene las sanciones económicas contra el Régimen de Cuba

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió por un año más las facultades de la Ley de Comercio con el Enemigo —conocida como TWEA por sus siglas en inglés— aplicadas a Cuba.

La medida mantendrá esas autoridades vigentes hasta el 14 de septiembre de 2027 y permite que continúen operando las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos, uno de los principales instrumentos jurídicos del sistema de sanciones económicas contra el régimen de La Habana.


Trump firmó la Determinación Presidencial 2026-21 el pasado 20 de agosto. El documento fue publicado este martes 25 de agosto en el Registro Federal de Estados Unidos.

“Determino que la continuación del ejercicio de esas autoridades con respecto a Cuba durante un año responde al interés nacional de Estados Unidos”, establece el texto dirigido a los secretarios de Estado y del Tesoro.

¿La decisión impone nuevas sanciones contra Cuba?

La renovación no crea sanciones adicionales ni cambia directamente las reglas actuales sobre viajes, remesas, operaciones bancarias o comercio con Cuba.

Su efecto consiste en impedir que expiren las facultades utilizadas para mantener las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos, recogidas en el Título 31, Parte 515 del Código de Regulaciones Federales.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro identifica a la TWEA, la Ley para la Democracia Cubana de 1992 y la Ley Helms-Burton de 1996 entre las diferentes normas que sostienen el programa estadounidense de sanciones contra Cuba.


Por esa razón, la decisión de Trump no debe interpretarse como el anuncio de un nuevo paquete de restricciones, sino como la continuación del marco legal que ya se encontraba vigente.

Una renovación que realizan los presidentes cada año

La Ley de Comercio con el Enemigo fue aprobada en 1917, durante la Primera Guerra Mundial. En 1977, el Congreso limitó su utilización en tiempos de paz, pero permitió conservar determinadas medidas que ya estaban activas.

Las autoridades relacionadas con Cuba quedaron protegidas bajo esa excepción, aunque desde entonces necesitan ser renovadas anualmente por el presidente.

Gobiernos republicanos y demócratas han mantenido esas facultades durante décadas. La determinación anterior fue firmada por Trump el 29 de agosto de 2025 y estaba programada para expirar el próximo 14 de septiembre.

La nueva orden evita ese vencimiento y garantiza su continuidad hasta septiembre de 2027.

El embargo tiene varias capas legales

La TWEA constituye solamente una de las bases jurídicas del embargo estadounidense.

El presidente John F. Kennedy formalizó en 1962 las restricciones comerciales contra Cuba mediante la Proclamación Presidencial 3447, después de las nacionalizaciones realizadas por el régimen de Fidel Castro.

Posteriormente, la Ley para la Democracia Cubana de 1992 y la Ley Helms-Burton de 1996 reforzaron y codificaron importantes componentes de las sanciones. La Helms-Burton también limitó la capacidad del presidente para eliminar unilateralmente todo el embargo sin la intervención del Congreso.

Esto significa que dejar expirar las facultades de la TWEA no eliminaría automáticamente el conjunto completo de sanciones, debido a las otras normas que integran ese sistema.

La renovación llega en medio de una mayor presión sobre La Habana

Aunque se trata de un procedimiento anual, la decisión ocurre en un contexto de creciente presión de Washington contra las estructuras económicas y militares del régimen cubano.

En mayo de 2026, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14404, que creó una autoridad adicional para sancionar a funcionarios, empresas y personas extranjeras vinculadas con la represión, la corrupción o el apoyo financiero al Gobierno cubano.

Esa orden funciona de manera paralela a las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos. El propio Departamento del Tesoro aclaró que ambos programas constituyen autoridades diferentes y que las prohibiciones y autorizaciones existentes bajo las regulaciones tradicionales permanecen vigentes.

La extensión de la TWEA confirma así que la Casa Blanca mantendrá, al menos durante el próximo año, una de las estructuras legales históricas de la política de sanciones de Estados Unidos hacia Cuba.


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