Es posible que el presidente Donald Trump ponga fin al mercado libre del petróleo con tal de ayudar a las compañías nacionales de combustibles fósiles, según un artículo recientemente publicado por un economista estadounidense.

Philip Verleger, un reconocido economista especializado en el mercado energético, dijo que Trump podría aumentar los impuestos a las importaciones de crudo, lo que beneficiaría a las empresas nacionales pero provocaría que los estadounidenses pagaran más por la gasolina.

Criticando la política medio-ambientalista de Barack Obama, el presidente de American Energy Alliance, Tom Pyle, señaló: “La administración anterior, básicamente a través del proceso regulatorio, ha sido hostil a la producción de carbón, petróleo y gas natural en este país”.

En tanto, Trump ha dicho que la protección medioambiental es un freno a la productividad y, por tanto, podría imponer un gravamen al ajuste fronterizo que encarezca la importación de gas natural e impulse la industria estadounidense, en este caso del carbón.