El presidente de Estados Unidos está sufriendo una gran presión de ambos partidos de la política estadounidense por su conferencia de prensa con Putin donde Trump se pudo del lado del presidente ruso en vez de sus propias agencias de inteligencia.

Al día siguiente Trump aclaro que en la conferencia de prensa había cometido un error al hablar y dijo que si confiaba en sus agencias culpando en Rusia por intervenir en las elecciones del 2016.


Tras 24 horas de esa rectificación, Trump, en un encuentro con su Gabinete se le preguntó si Rusia todavía tenía como blanco a los EE. UU., y respondió «no» sin dar más detalles. Eso ocurrió pocos días después de que el Director de Inteligencia Nacional Dan Coats dio la alarma, comparando la amenaza cibernética actual con la forma en que los funcionarios estadounidenses dijeron antes del 11 de septiembre que los canales de inteligencia estaban «parpadeando en rojo» con señales de advertencia de que un ataque terrorista era inminente.

Como era de esperarse las criticas comenzaron a llegar nuevamente. La Secretaria de Prensa Sarah Huckabee Sanders llegó 30 minutos tarde a la conferencia de prensa con una explicación «Trump en realidad estaba diciendo ‘no’ a responder preguntas adicionales.» dijo Sarah Sanders. La explicación de la Casa Blanca no ha convencido a los críticos porque Trump siguió atendiendo periodistas después de su respuesta sobre Rusia.

Trump ante las críticas y 48 horas después de su conferencia de prensa asegura que le dijo al líder ruso cara a cara que no interviniera en las elecciones de Estados Unidos.