Una de las terapeutas que atendió por un largo plazo de tiempo al pequeño Alejandro Ripley dio recientes declaraciones a la prensa expresando su asombro y desconcierto ante lo sucedido.


Ripley de 9 años fue encontrado muerto en un lago en el suroeste de Miami Dade luego de haber sido reportado como secuestrado por su madre Patricia Ripley, quien ahora esta acusada de su asesinato.

«Todos estamos iguales, los terapistas estamos iguales. Es algo que no se cree», dijo a Univision quien se identificó solo por su primer nombre Alicia.

Alejandro asistió a terapias con Alicia hasta que su madre en diciembre del año pasado decidió no llevarlo más. «Un día dejó de ir y la llamamos y nos dijo que él ya no asistiría a terapia con nosotros», dijo.

Alicia explicó que el niño se comportaba de forma normal o como es de esperarse de un niño autista. Asistía a terapia dos veces al día, una sección de tres horas y otra de cuatro, y que mostraba a respeto hacia mamá.


A pesar de las dificultades que Alejandro presentaba, sus terapeutas no logran entender porque la madre atentó contra la vida del pequeño.

«Ella lo llevaba del brazo y él la respetaba. Ella le hablaba y él la entendía. Una persona normal, como tu y yo. Una mamá excelente hasta donde yo la conocí», dijo la terapeuta.

Sin embargo, había un comportamiento de Patricia Ripley que después de lo sucedido llama la atención y es que siempre trataba de mantener a su hijo todo el tiempo en terapias o bajo los cuidados de una asistente de salud y nunca permitía que él regresara a casa antes del tiempo establecido.

A Patricia Ripley se le acusa de asesinato premeditado.

Un video se ha hecho público de ella lanzando al niño a un canal tan solo una hora antes de un segundo intento. La primera vez vecinos corriendo a ayudar al niño. La segunda vez no fue así, y el cuerpo sin vida de Alejandro fue encontrado a la mañana siguiente.