Unos padres cubanos radicados hoy en Hialeah piden desesperados ayuda con una visa humanitaria para su hija con necesidades especiales que quedó varada en la isla tras la suspensión del programa de parole.


Liliana Marrero tiene 33 años pero la mentalidad de un niño pequeño de uno o dos años. Ella sufre serias limitaciones además físicas sin poder oír ni ver. Sus padres la dejaron al cuidado de una amiga de la familia al emigrar a Estados Unidos reclamados por uno de sus otros dos hijos.

Sus padres quienes viajaron a los Estados Unidos el pasado mes de octubre están desesperados porque a la joven con serias necesidades especiales no se le permitió viajar.

Hoy han cambiado el trámite migratorio para pedir una visa humanitaria, ya que Liliana estaba acogida bajo el programa de parole que se encuentra actualmente suspendido con un futuro incierto.

En entrevista a Telemundo51 su padre dijo que quisieran estar todos unidos, que el día que ellos no estén el lugar de Liliana es con sus hermanos, la única familia que tiene.


De acuerdo a Telemundo ellos han intentado contactar con la oficina del congresista Mario Díaz Balart con la esperanza de se le de una pronta solución a la separación familiar por la que están pasando.