El secretario de Estado, Rex Tillerson, convocará a un panel para examinar lo que los funcionarios de los EE. UU. dicen son ataques que han dejado a dos docenas de diplomáticos estadounidenses en La Habana con misteriosas dolencias.

Francisco Palmieri, subsecretario de Estado interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, dijo en una audiencia en el Senado el martes que Tillerson reunirá una Junta de Revisión de Responsabilidad, un panel especial convocado cuando un diplomático de Estados Unidos sufra una lesión grave mientras está en el extranjero.

Esa revisión se sumaría a las investigaciones en curso sobre el asunto. El FBI ya está investigando qué pudo haber causado que el personal de los EE. UU. En La Habana sufriera síntomas que iban desde pérdida de audición hasta náuseas y dolores de cabeza severos.

«También me gustaría enfatizar desde el principio que la investigación sobre estos ataques de salud está en curso», dijo Palmieri a un subcomité del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.


Hasta el momento, el Departamento de Estado ha confirmado 24 casos de un empleado de EE. UU. En La Habana que sufrió daños. Los primeros casos reportados llegaron en el otoño de 2016, aunque el incidente más reciente fue en agosto.

Los incidentes llevaron a Tillerson a retirar a la mayor parte del personal diplomático de Estados Unidos de Cuba en septiembre. Poco después, varios diplomáticos cubanos fueron expulsados de Washington.

Tillerson dijo que cree que el gobierno cubano podría haber evitado los ataques y que no cumplió con sus obligaciones de proteger a los diplomáticos extranjeros.

El gobierno cubano, sin embargo, ha negado cualquier participación en los incidentes o el conocimiento de quién perpetró los posibles ataques contra diplomáticos de los EE. UU. El asunto ha puesto a prueba las relaciones recién restablecidas entre Washington y La Habana.