“Se me olvidan de momento las cosas”: la historia de la anciana cubana detenida 9 meses por ICE que finalmente salió en libertad

Anciana cubana. Foto: Video de Telemundo Noticias

La cubana Julia Benítez Pérez, de 79 años, fue liberada esta semana tras pasar más de nueve meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Detención Eloy, en el estado de Arizona. Su caso, marcado por su avanzada edad y un progresivo deterioro cognitivo, generó atención mediática y preocupación en sectores de la comunidad migrante en especial del sur de la Florida.

La excarcelación pone fin a un prolongado periodo de detención administrativa que comenzó en mayo de 2025, cuando ingresó a Estados Unidos por el paso fronterizo de Lukeville solicitando asilo político y se extendió por varios meses afectando su salud.


Salud, edad y vulnerabilidad

El elemento que más resonancia generó fue su estado de salud. Según su familia, la anciana presenta signos de demencia senil y su condición cognitiva habría empeorado durante el encierro. También se informó que actualmente utiliza silla de ruedas y experimenta episodios de desorientación. Al salir del centro de detención la prensa recogió las primeras impresiones de la anciana quien se mostraba emocionada por su liberación.

 “Bueno, imagínese usted, después de casi tener un año de estar encerrada allí, me he sentido muy bien. Se me olvidan de momento las cosas”, comentó visiblemente feliz.

Por su parte, Dayana Cosme Benítez, hija de la señora describió la noticia como un gran logro para la familia. “Salió y siente esa libertad como la cosa más grande de su vida. Ella siente eso como el regalo más grande que Dios le ha dado a ella y a mí”, comentó.

Diversas organizaciones que monitorean la situación de migrantes han advertido en múltiples ocasiones sobre los desafíos que enfrentan adultos mayores dentro de centros de detención, especialmente cuando requieren atención médica especializada o acompañamiento constante.

El ingreso a Estados Unidos y la detención obligatoria

De acuerdo con la información publicada por Telemundo Arizona, Julia entró por Arizona y pidió protección bajo las leyes de asilo vigentes. Sin embargo, terminó arrestada por ICE poco después bajo el argumento de ingreso irregular y quedó formalmente bajo custodia migratoria el 10 de mayo.


En un inicio, sus allegados confiaban en que, considerando su edad y las complicaciones médicas que presenta, las autoridades le permitirían continuar el trámite migratorio fuera de detención, bajo el cuidado de su hija en Florida. “Pensé que iba a haber más flexibilidad durante el proceso y la iban a dejar estar conmigo, pero no fue así”, explicó Dayana.

Un juez de inmigración determinó que su caso encajaba en las disposiciones de detención obligatoria, lo que le impidió optar por una audiencia de fianza. Esa decisión prolongó su permanencia en el centro de detención durante más de nueve meses mientras avanzaba su proceso legal.

La aplicación de esta figura jurídica —frecuente en determinados perfiles de ingreso— suele limitar la discrecionalidad judicial para conceder libertad bajo palabra o bajo fianza, incluso en casos de personas mayores o con condiciones médicas.

El trasfondo en Cuba

La solicitud de asilo presentada por Julia Benítez Pérez incluye hechos ocurridos en Cuba en 1991, cuando su esposo murió en un incidente con guardias fronterizos mientras intentaban salir del país. Según el relato familiar, ese suceso estuvo seguido de hostigamientos que marcaron la vida de la familia durante años.

Ese antecedente forma parte del expediente migratorio que ahora deberá evaluarse en el proceso de asilo. La liberación no implica el cierre definitivo del caso, sino que la anciana continuará su trámite fuera del centro de detención.

“Mientras yo tenga fuerza, yo le voy a seguir transmitiendo a ella esperanza. No puedo hacerla sentir triste. Ella no puede sentir a su hija triste porque si no, se me desploma”, agregó Dayana en una entrevista previa.

La situación llamó la atención de la congresista Adelita Grijalva, quien acudió al centro de detención para reunirse con Julia. “Está extremadamente confundida, pensaba que la íbamos a llevar a casa”, relató con evidente emoción en declaraciones a Telemundo Arizona. “Fue desgarrador porque, cuando nos íbamos, ella pensó que estábamos allí para llevarla a casa. Para mí, no puedo imaginar lo que está enfrentando su familia, que no puede venir a verla aquí”, añadió.

Un caso que reabre el debate migratorio

Más allá de la historia individual, la liberación de Julia Benítez Pérez vuelve a situar en el centro del debate la política de detención migratoria en Estados Unidos, particularmente en lo referente a personas vulnerables.

El sistema de detención administrativa está diseñado para garantizar la comparecencia ante tribunales migratorios y la ejecución de decisiones judiciales. Sin embargo, casos como este alimentan la discusión pública sobre el equilibrio entre control fronterizo, aplicación de la ley y protección de derechos humanos.

Mientras su proceso de asilo sigue su curso, la historia de esta anciana cubana deja abiertas preguntas sobre los criterios de detención prolongada, el acceso a evaluaciones médicas adecuadas y el tratamiento diferenciado para adultos mayores dentro del sistema migratorio estadounidense.

Su liberación marca un punto de inflexión personal tras nueve meses de encierro, pero también proyecta una conversación más amplia que trasciende un solo expediente migratorio.


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