Durante la pasada Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2016), la compañía coreana Samsung causó sensación. Los imponentes juegos de realidad virtual y los teléfonos inteligentes atraían a cientos de jóvenes curiosos.

Ahora, la primera tienda Samsung en Cuba, anexa al mercado de 3ra y 70 en Miramar, abrirá sus puertas en abril.

Sin embargo, la población en la isla es consciente de que los precios de los productos serán elevados. Otros esperan que a pesar de lo caro exista alguna oportunidad.

“Esa gente son capitalistas y no hacen nada para perder. No tiene lógica alguna meter esos precios inflados porque la gente seguirá en Revolico y no creo que estén abriendo por gusto, tendremos que ver”, comenta Rolando, un chofer.


Aunque no se cuenta con una información oficial al respecto, algunos hablan de bolsas de promoción con precios exorbitantes. La ubicación de la tienda pudiera pasar por un criterio muy objetivo de la compañía: supondrían que los únicos que tienen poder adquisitivo en Cuba son los extranjeros, coroneles y empresarios que viven en Miramar.

Hasta ahora los precios inflados en el sector estatal solo han provocado el florecimiento del mercado negro que se mueve a través de sitios web como Revolico y Timbirichi.

A pesar de todo, Samsung apuesta por abrirse un espacio oficial en Cuba y emplea recursos en la promoción.

La programación cultural de la Oficina del Historiador de La Habana se exhibe ahora en pantallas donadas por la compañía.

Están ya en la Plaza de San Francisco, donde desembarcan los cruceros turísticos, en las afueras de la Universidad de San Gerónimo, así como en la Oficina del Plan Maestro y la Plaza de Armas.

También se espera que se instale una junto al Capitolio de la Habana y otra en la Quinta de los Molinos, según afirmó un funcionario de la Oficina del Historiador.

Aunque la llegada oficial de Samsung es vista con buenos ojos por casi todos los cubanos, pocos creen que en lo adelante puedan tener mejor acceso a esos productos.

(Con información de Cubadebate)