Marcelo Resende, Representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Cuba, calificó a la isla como un ejemplo para el mundo.

“Cuba demostró su vocación por el desarrollo de la producción alimentaria con la democratización de las tierras a través de la Reforma Agraria, cuya primera ley al respecto se firmó el 17 de mayo de 1959”, dijo el funcionario de la FAO.

El funcionario destacó que los primeros años posteriores a 1959, el país comenzó a promover la agricultura como sector fundamental para producir alimentos destinados a la población, no sólo en esta Isla, sino también en el mundo.

El señor Marcelo Resende evidentemente de Cuba sabe poco y de la vida de los cubanos mucho menos, Resende seguramente leyó un informe presentado por las autoridades cubanas y de ahí saco sus desafortunadas declaraciones sobre la alimentación en Cuba.


Seguramente no recorrió ningún mercado en la isla, ni tampoco un hogar cubano donde la falta de alimentos es evidente y la baja calidad de lo que se consume es preocupante.

Poner a Cuba como un ejemplo en materia de alimentación es un abroma de mal gusto y una bofetada en la cara a millones de cubanos que luchan para tener algo decente que comer cada día.