Régimen cubano confirma la llegada del primer vuelo con deportados desde EE.UU en 2026

El régimen de La Habana confirmó este lunes la llegada a Cuba del primer vuelo con ciudadanos deportados en lo que va de 2026, en una operación que devuelve al centro del debate la crisis migratoria que atraviesa el país. En total, 170 personas fueron repatriadas en este vuelo, que aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí, principal terminal aérea del país.

Según la información oficial difundida por las autoridades cubanas, entre los deportados se encontraban 153 hombres y 17 mujeres, cifras que reflejan el perfil predominantemente masculino de los flujos migratorios irregulares registrados en los últimos años.


Personas retenidas por supuestos antecedentes delictivos

El comunicado del régimen añadió que a tres de los deportados los trasladaron a órganos de investigación, al considerarse “presuntos comisores de hechos delictivos” antes de abandonar el país. No obstante, las autoridades no precisaron el tipo de delitos imputados ni aclararon si se trata de procesos judiciales abiertos, investigaciones preliminares o simples verificaciones administrativas.

La ausencia de información detallada sobre estos casos ha sido una constante en operaciones similares anteriores y ha generado preocupación entre familiares y activistas, que denuncian la falta de transparencia y el riesgo de detenciones arbitrarias tras el retorno forzoso a la Isla.

Un vuelo marcado por retrasos y cancelaciones

De acuerdo con testimonios ofrecidos a Daniel Benítez, periodista cubano que sigue de cerca estos procesos, familiares de los deportados aseguraron que el vuelo estaba inicialmente programado para la penúltima semana de enero, pero lo cancelaron en varias ocasiones.

Entre las causas de los retrasos se mencionaron condiciones climatológicas adversas, aunque también se aludió a otros factores logísticos no especificados oficialmente. Estas cancelaciones prolongaron durante semanas la incertidumbre de los familiares, muchos de los cuales permanecieron sin información clara sobre el paradero y la fecha exacta de traslado de sus allegados.

Reanudación de las deportaciones y contexto migratorio

La llegada de este vuelo marca un nuevo capítulo en la reanudación de las deportaciones hacia Cuba, en un momento en que miles de ciudadanos cubanos enfrentan procesos migratorios complejos tras intentar establecerse fuera del país, principalmente en Estados Unidos y otras naciones del hemisferio.


Durante el año 2025, las operaciones de deportación aérea entre Estados Unidos y Cuba se intensificaron notablemente, en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias de Washington. Según datos recopilados de reportes oficiales y seguimientos independientes, Cuba permitió al menos doce vuelos de este tipo a lo largo del año, con un flujo total cercano a 1 500 personas deportadas por vía aérea desde territorio estadounidense hacia la isla.

Estas cifras representan un incremento significativo respecto a años previos, cuando las deportaciones aéreas fueron más esporádicas tras la suspensión de operaciones durante la pandemia de COVID-19. Bajo los acuerdos migratorios vigentes desde 2017, las repatriaciones se retomaron en 2023 y continuaron sistemáticamente en 2024 y, con mayor frecuencia, en 2025.

Un ejemplo de este ritmo sostenido se reportó en noviembre de 2025, cuando una de las operaciones incluyó a 232 migrantes cubanos deportados en un solo vuelo, identificada como el décimo de ese año, cifra que confirma la continuidad de estas operaciones mes a mes.

En total, durante 2025 se registraron al menos doce vuelos oficiales, que retornaron a Cuba cerca de 1 500 migrantes desde Estados Unidos, dentro del marco del acuerdo bilateral de migración regular, segura y ordenada entre ambos países.

Aunque el régimen suele presentar estas operaciones como parte de acuerdos migratorios bilaterales, rara vez se ofrecen detalles públicos sobre los términos específicos, los criterios de selección de los deportados o las garantías que reciben una vez de regreso en la Isla. Para muchos retornados, el regreso forzoso implica reincorporarse a un entorno marcado por crisis económica, escasez y limitadas oportunidades, factores que motivaron originalmente su salida.

Incertidumbre para los retornados y sus familias

Más allá de las cifras oficiales, el impacto humano de estas deportaciones sigue siendo una incógnita. Familiares consultados señalan temores sobre posibles represalias, vigilancia o restricciones tras el regreso, especialmente en el caso de quienes abandonaron el país de manera irregular o han expresado críticas al sistema.

Mientras tanto, la confirmación de este primer vuelo sugiere que nuevas operaciones de deportación podrían producirse en las próximas semanas, en un escenario migratorio cada vez más tenso y con un elevado costo social para las familias cubanas dentro y fuera de la Isla.


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