Las autoridades policiales del Condado Clay informaron, que la reclusa Jessica Arnott tomó la identidad de otra prisionera, Jessica Davis, y salió libre bajo fianza.

La funcionaria de la policía de Clay, Ángela Spears, informó que Arnott firmó los documentos de libertad de Davis usando el nombre de esta última.

La madre de Davis, que sabía que su hija había sido liberada, vio a Arnott con las ropas de Davis y la detuvo. Llamando posteriormente a la policía.

Arnott fue otra vez a prisión. Ahora esta reclusa podría enfrentarse a otras condenas, además de la de agresión con agravantes, por la que ya estaba cumpliendo.

Según la policía de Clay, la investigación de cómo fue posible que Arnott llevara a cabo su engaño, está en curso y no se descarta que pueda ser sancionado disciplinariamente algún funcionario de la prisión.