Cuando todo indicaba que el equipo de David Beckham tenía luz verde para anunciar que estaba listo para construir el estadio, una nueva luz roja le ha vuelto a parar.


Luego de bregar con todos los imposibles y finalmente encontrar el dinero necesario para hacer efectiva la compra de la parcela que faltaba, un nuevo obstáculo ha aparecido de pronto.

Resulta que ahora todo depende de que los vecinos del Overtown den su aprobación para que pueda continuar el proyecto. Cientos de millones de dólares y el sueño de todo Miami están ahora en manos de un grupo de residentes del lugar.

Esta semana el alcalde del condado Miami-Dade Carlos Giménez quiso llevar la propuesta de compra a la comisión condal, pero la comisionada Audrey Edmonson, precisamente ahora, prefirió que los vecinos tuvieran la oportunidad de sopesarla primero.

De este modo Edmonson expone el plan a un riesgo innecesario y si bien estaba en su derecho, no era el momento de hacer política.


Este evento público, que se llevará a cabo este miércoles 17 de mayo comenzará a las 6 p.m. en la YWCA, situada en el 351 NW 5th St., en Overtown, puede ser el punto final para la aprobación de la compra.

Tal vez el grupo de Beckham y el alcalde Giménez necesiten ayuda extra para convencer a los vecinos, a los que se les hace un llamado para que permitan que esto suceda.

Y es que no es la primera vez que ambas partes se reúnen. Ya lo hicieron en el 2015 cuando los promotores enfrentaron a un grupo escéptico liderado por los que viven a lo largo del canal.

No obstante se espera que todo salga bien y que pronto MBU (Miami Beckham United) pueda adquirir los tres acres que faltan, para sumarlos a los seis ya comprados para edificar un modero estadio de 25,000 asientos; lo cual, además de traer un sano espectáculo, rehabilitaría la zona, trayendo incluso muchos puestos de trabajo.

El terreno en cuestión se encuentra en la 6ta Avenida del NW entre las calles 6ta y 8va y el estadio tendría un costo cercano a los $200 millones.

Este miércoles será clave para colocar la última pieza de este rompecabezas. Los amantes del fútbol y los habitantes de Miami confían en que los vecinos se convenzan de los beneficios que traería el estadio para todo el mundo y den el sí a un proyecto del cual sin dudas serán los más beneficiados.

(Con información de el Nuevo Herald)