Ishmael Muslim Ali, quien en 1984 secuestró un avión de American Airlines y lo hizo aterrizar en La Habana para huir de múltiples condenas pendientes en EEUU tras el asesinato de ocho personas en 1972, asegura que Cuba no lo extraditará.


«Estoy seguro de que las autoridades cubanas no me van a devolver. Después de todo la postura de Trump es un retorno a la vieja animosidad de la Guerra Fría que endureció aún más las posiciones del Gobierno cubano», afirmó el ciudadano norteamericano.

En una entrevista telefónica con The New York Times, el individuo, de 69 años, aseguró que el gobierno cubano “quiere que se respete su soberanía. No va a dejar que nadie lo intimide».
Según señala el rotativo, en la isla podría haber cerca de 70 prófugos norteamericanos, incluyendo a Muslim, que se encuentra en la lista de los más buscados por el FBI y quien ha procreado varios hijos en tierras cubanos.

“Ishmail Muslim Ali es buscado por su supuesta participación en el secuestro del vuelo 626 de American Airlines el 31 de diciembre de 1984, en ruta desde St. Croix, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, a John F. Kennedy International Airport en Queens, Nueva York. Ali, que estaba a bordo del avión como prisionero, supuestamente utilizó una pistola escondida en el baño del avión para secuestrarlo y llevarlo a La Habana, Cuba. En el momento del crimen, Ali cumplía ocho penas de cadena perpetua por los asesinatos de ocho turistas en St. Croix”, dice la orden de captura del FBI.

«Tengo una vida tranquila. No puedo quejarme. Estoy muy agradecido con el Gobierno y con el pueblo cubano por la forma en que me han tratado», concluyó Ali, quien cumplió una condena de siete años en Cuba por secuestro y después obtuvo el asilo.