A medida que avanzan los días después de que se hiciera público el reporte de Mueller sobre la investigación de la influencia rusa en las elecciones crece el malestar del presidente Trump.


A pesar de que el reporte lo exonera en relación al caso de confabulación de su campaña con Rusia para influir en las elecciones, en la parte de obstrucción a la justicia deja mal parado al presidente y muchos de sus más allegados colaboradores.

El fiscal especial Mueller no tomó una determinación en sí el presidente Trump había obstruido la justicia o no pero describió 10 conductas y hechos que sugieren intentos de acabar con la investigación por parte de Trump.

El informe además recoge testimonios de ex funcionarios de la Casa Blanca que describen como un caos a la administración Trump. En ciertas partes del informe se describe incluso como altos funcionarios de la Casa Blanca ignoraron órdenes del presidente Trump como la de despedir al fiscal especial Mueller en medio de la investigación.

«Algunas personas hacen declaraciones sobre mí en el Loco Informe de Mueller, escrito por 18 Demócratas molestos que odian a Trump, que están fabricados y son totalmente falsos. Tenga cuidado con las personas que toman las llamadas «notas» cuando las notas nunca existieron hasta que fueron necesarias.»


El congreso controlado por los demócratas ha solicitado el informe completo de Mueller y todos los documentos que se utilizaron para confeccionarlo así las transcripciones de las entrevistas.

Otras figuras del partido demócrata han llamado a iniciar un juicio político contra el presidente Trump.