Foto de archivo (White House)

El presidente Trump visitó las fuerzas militares estadounidenses en Irak el miércoles, un viaje sorpresa y la primera visita a las tropas estacionadas en el extranjero en una zona de combate por parte de un comandante en jefe.


El viaje, envuelto en secreto, se produjo en medio de un cierre del gobierno y menos de una semana después de que Trump interrumpiera el statu quo militar de los Estados Unidos y enfureciera incluso a algunos de sus más aliados políticos al anunciar planes para retirar tropas de Siria y aproximadamente la mitad de Los estacionados en Afganistán. E

sa decisión sobre Siria, hecha sobre las objeciones de generales militares estadounidenses y asesores civiles, llevó a la renuncia del secretario de defensa de Trump, Jim Mattis, y alimentó las tensiones dentro del establecimiento de seguridad nacional.

El lugar que el señor Trump eligió visitar es el único teatro de guerra en el que no ha prometido una rápida reducción de fuerzas, y es donde está su mayor victoria militar, la derrota del Estado Islámico en Mosul, la ciudad iraquí donde se encuentra el líder del grupo, Abu Bakr al-Baghdadi declaró el comienzo de su autoproclamado califato.

El asalto a Mosul por parte de las fuerzas iraquíes, respaldado por los estadounidenses, comenzó bajo el mando del presidente Barack Obama, pero culminó en el verano de 2017 con el presidente Trump.


Se esperaba que Trump hiciera dos paradas en su viaje posterior a la Navidad, entregando un mensaje por las fiestas a las más de 5,000 fuerzas estadounidenses estacionadas en el país.

Visitar tropas en el extranjero es una tradición de los presidentes. El presidente George W. Bush sirvió pavo del Día de Acción de Gracias a los soldados en Bagdad en 2003, en los primeros días de la guerra de Irak.

Obama viajó a Bagdad en abril de 2009, cuatro meses después de su inauguración, ganando vítores cuando dijo a las tropas que era hora de que los iraquíes asumieron la responsabilidad de su propio país. Visitó Afganistán cuatro veces mientras estaba en el cargo.

El viaje del Presidente Trump se produjo en un momento delicado, cuando el choque del presidente con el Secretario de Defensa, Mattis por la retirada de las tropas abrió una brecha entre el comandante en jefe y el ejército.