Diecisiete agencias de policía de Florida acordaron el miércoles cooperar con el gobierno federal en materia de inmigración, y ofrecieron un modelo que las autoridades dijeron puede utilizarse a nivel nacional para superar los obstáculos legales que impiden las relaciones de trabajo estrechas entre instituciones.


Durante una conferencia de prensa el miércoles, Thomas Homan, subdirector del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), y funcionarios de varios departamentos de policía de Florida indicaron que el nuevo protocolo permitirá a los administradores de prisiones cumplir legalmente con las solicitudes federales de detener a los inmigrantes, las cuales han suscitado demandas.

«En esencia, las agencias locales retendrán para el ICE a los inmigrantes que hayan sido arrestados por otros crímenes y que estén en el país de forma ilegal.» dijeron las autoridades.

Matthew Albence, el director ejecutivo asociado de las operaciones de deportación del ICE, dijo que 92% de las personas detenidas por la agencia en el año fiscal 2017 fueron declaradas culpables de un delito, acusadas de un delito penal, expulsadas del país y reingresaron, o se ordenó su deportación y luego se dieron a la fuga.

Los 17 acuerdos expanden un programa conocido como 287 (g), una sección de la Ley de Inmigración y Nacionalidad que le autoriza al Departamento de Seguridad Nacional capacitar a las autoridades locales y estatales para que trabajen como agentes federales de inmigración.