
Un vuelo de American Airlines procedente de Baltimore vivió momentos de tensión debido al comportamiento inapropiado de una pasajera, una situación que llevó a la tripulación a solicitar la presencia de las autoridades al aterrizar en Miami.
El incidente ocurrió la noche del viernes 11 de septiembre en el vuelo AA1779, operado con un Airbus A319 que viajaba desde el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington hacia el sur de Florida.
Según informó el portal especializado AIRLIVE, el avión se encontraba a aproximadamente 38,000 pies de altitud cuando los auxiliares de vuelo alertaron a los pilotos sobre una situación protagonizada por una mujer ubicada en la fila 9.
La tripulación pidió la intervención de las autoridades
De acuerdo con mensajes del sistema de comunicaciones ACARS divulgados por el medio especializado, la auxiliar de vuelo principal reportó que la pasajera se había quitado la ropa y realizado actos indecentes frente a viajeros cercanos.
La tripulación solicitó que lo ocurrido fuera comunicado al centro de operaciones de American Airlines y que agentes de las fuerzas del orden estuvieran presentes cuando el avión llegara a su destino.
Pese a la situación, los pilotos continuaron el trayecto previsto y no fue necesario desviar la aeronave hacia otro aeropuerto.
Agentes esperaron la llegada del avión en Miami
El vuelo aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Miami alrededor de las 11:23 p.m. y posteriormente llegó a la puerta D2 de la Terminal Norte.
Las autoridades esperaban a la pasajera y procedieron a detenerla, según el reporte de AIRLIVE. Hasta el momento no se ha confirmado públicamente si enfrenta cargos ni se ha divulgado su identidad.
El avión había despegado de Baltimore poco después de las 9:00 p.m., aproximadamente dos horas más tarde de lo previsto.
American Airlines no había publicado una declaración con detalles adicionales sobre el incidente cuando comenzaron a circular las primeras informaciones.
Política de tolerancia cero
La Administración Federal de Aviación mantiene una política de tolerancia cero ante pasajeros que amenacen, intimiden o interfieran con las funciones de los miembros de una tripulación.
Dependiendo de las circunstancias y la gravedad de la conducta, estos incidentes pueden provocar multas civiles, restricciones para viajar e incluso procesos penales.





