Un comunicado del Ministerio de Seguridad Pública de Panamá, que entró en vigor desde este 11 de abril, señala que todo migrante cubano que llegue a ese territorio será deportado o devuelto al país de donde provino, señalan varios medios de prensa.


“El Ministerio de Seguridad Pública precisó que las medidas anunciadas por el Presidente de la República se aplicarán de manera excepcional a los migrantes cubanos que quedaron en el país a partir del cambio de política migratoria en Estados de Unidos de América, sin embargo, aquellos migrantes que ingresen al territorio nacional de forma irregular a partir de la fecha, serán deportados o devueltos al país del cual provienen, en cumplimiento de la legislación vigente”, señala el comunicado.

La medida es el resultado de una cuerdo entre las autoridades y la iglesia católica, quienes pusieron esa condición para poder ayudar a los otros cubanos que ya se encuentran en esa nación.

En un comunicado expresaron que había acordado trasladar a esos migrantes hacia un lugar mejor mientras se buscaba una solución a su caso.

“Las autoridades eclesiásticas y gubernamentales han coincidido en trasladar a los migrantes cubanos a un albergue con mejores condiciones, hasta que se resuelva su situación migratoria”, señala un comunicado de la Conferencia Episcopal de Panamá.