Darren Campbell está luchando por su vida en el hospital, gravemente herido después de recibir varios disparos afuera de un restaurante Hooters en Coral Gables el sábado por la noche.

Campbell estaba en compañía de su hija de 8 años quien fue testigo de lo sucedido y quien escapó de las balas por solo milímetros.


La mujer que le disparó, a raíz de un altercado entre ambos, reclama que fue en defensa propia. Identificada como Quanesha Lewis, de Tampa, ella se entregó a la policía luego de abandonar la escena, y el martes compareció en corte.

Los testigos de ambos lados cuentan historias muy diferentes sobre lo que sucedió.

De acuerdo a un reportaje de Local 10, Lewis estaba en Hooters cenando con sus familiares y sus hijos, y ahí fue donde disparó repetidamente contra Campbell.

Lewis estaba cenando con su familia cuando dijeron que un hombre se acercó a ellos con una actitud agresiva diciendo que sabía en qué autos estaban.


La familia dijo que el hombre luego salió con su hija de 8 años. Lewis y su hermano dijeron que salieron del restaurante para mover sus autos.

Hubo otro enfrentamiento afuera y fue entonces cuando Lewis sacó su arma y abrió fuego. El hombre recibió varios disparos y se encuentra en estado crítico. Su pequeña hija lo vio todo. Ambas partes reclaman defensa propia.

Lewis y su familia condujeron a Tampa después del tiroteo, dejaron a los niños y se dieron la vuelta. Fueron a hablar con la policía de Miami, que ahora está tratando de resolver ambos lados del tiroteo.

Lewis salió bajo fianza, reportó WSVN.