Opositor cubano José Daniel Ferrer apoya las medidas de Trump: «Las sanciones no son contra Cuba, sino contra la dictadura que la oprime»

El opositor cubano José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), expresó su respaldo a las recientes medidas adoptadas por el presidente estadounidense Donald Trump contra el régimen de La Habana, al considerar que estas acciones incrementan la presión internacional sobre una dictadura que, según afirmó, ha destruido las libertades fundamentales del pueblo cubano.

Las declaraciones del opositor que se puede visualizar en la cuenta de YouTube de la UNPACU se produjeron tras la firma de un decreto presidencial mediante el cual Estados Unidos declaró una emergencia nacional relacionada con la situación en Cuba, al catalogar al gobierno cubano como una amenaza para su seguridad nacional.


“El régimen cubano es enemigo de la libertad, de la democracia, del respeto a los derechos humanos y sigue siendo un peligro para la seguridad de Estados Unidos. Ha provocado múltiples crisis y ha aportado tantos enemigos a ese país que los gastos que le ha impuesto a Washington en materia de seguridad nacional son excesivos”, dijo Ferrer.

Un respaldo desde la oposición interna cubana

Ferrer valoró positivamente la decisión de la Casa Blanca y aseguró que las medidas representan un respaldo político y moral para quienes dentro de la isla continúan enfrentando la represión estatal. En su pronunciamiento, sostuvo que el régimen cubano ha demostrado durante décadas ser “enemigo de la libertad, la democracia y los derechos humanos”, tanto para su propia población como en su proyección internacional.

El líder opositor subrayó que la dictadura cubana ha basado su supervivencia en la represión sistemática, la persecución política y el control absoluto de las instituciones, lo que ha derivado —según señaló— en el empobrecimiento generalizado del país y en la ausencia de derechos civiles básicos.

“La principal víctima ha sido el pueblo cubano”

Uno de los ejes centrales del mensaje de Ferrer fue su énfasis en que el pueblo cubano no debe ser responsable por las consecuencias de las sanciones internacionales. A su juicio, la narrativa oficial que atribuye la crisis económica a las medidas externas ignora que la población fue históricamente la principal víctima de las decisiones del propio régimen.

“El pueblo cubano ha sido la primera y mayor víctima del régimen totalitario que destruyó la nación, aniquiló sus instituciones y condenó a generaciones enteras a la pobreza y la represión”, destacó el disidente que permaneció varios años encerrado en las mazmorras del régimen cubano.


Ferrer afirmó que la dictadura utiliza el discurso del bloqueo y las sanciones como herramienta política para ocultar su responsabilidad directa en el colapso económico y social de la isla, mientras mantiene intactos los privilegios de la cúpula gobernante.

Medidas dirigidas contra el poder estatal

El opositor recalcó que las acciones anunciadas por la administración Trump están diseñadas para golpear las estructuras de poder del Estado cubano y no a la ciudadanía. En ese sentido, defendió que cualquier presión internacional que limite los recursos del régimen contribuye a reducir su capacidad de control y represión.

Según Ferrer, estas medidas envían un mensaje claro de que la comunidad internacional reconoce la gravedad de la situación cubana y la necesidad de responsabilizar a quienes ejercen el poder sin legitimidad democrática.

Un paso firme contra el castrismo

Ferrer calificó el decreto presidencial como un “paso firme” en la lucha contra el castrismo y aseguró que fortalece la esperanza de cambio entre los sectores opositores dentro y fuera de Cuba. En su opinión, el reconocimiento formal de Cuba como una amenaza “inusual y extraordinaria” eleva el conflicto político cubano a una nueva dimensión en la agenda estadounidense.

Asimismo, consideró que este tipo de decisiones refuerzan la visibilidad internacional de la causa democrática cubana y envían una señal de respaldo a quienes continúan denunciando las violaciones de derechos humanos en la isla.

Alcance del decreto de emergencia nacional

El documento, titulado National Emergency Declaration on the Situation in Cuba, declara que la situación en la isla representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. A partir de esta declaración, se autoriza a diversas agencias federales, incluido el Departamento del Tesoro y el Pentágono, a coordinar acciones en materia de control migratorio, respuestas humanitarias y ampliación de medidas económicas contra entidades estatales cubanas.

El decreto también contempla mecanismos para canalizar ayuda directa al pueblo cubano, reforzando la postura de que las medidas buscan debilitar al aparato estatal y no castigar a la población civil.

Un mensaje político con impacto regional

Las declaraciones de Ferrer se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, y reflejan la posición de un sector de la oposición interna que considera indispensable el aumento de la presión internacional como vía para provocar cambios estructurales en el sistema político cubano.

Para el líder de UNPACU, el endurecimiento de la postura estadounidense representa una oportunidad para visibilizar la situación de Cuba y para debilitar la narrativa oficial del régimen, que continúa atribuyendo su crisis a factores externos.


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