El opositor cubano Antonio Rodiles calificó de «paso positivo» los cambios respecto a la política de EE.UU. hacia Cuba que anunciará el propio presidente Donald Trump este viernes en Miami.


El opositor viajó a esta ciudad del sur de Florida para ser testigo del anuncio del presidente. En declaraciones a EFE saludó que las nuevas directrices vayan a estar condicionadas con «la promoción de los derechos humanos y la democracia en la isla».

La esperada nueva política de EE.UU. a Cuba «apunta a una dirección distinta a lo que había ocurrido, que eran concesiones, concesiones, sin nada a cambio, y el resultado había sido más represión y más control por parte del régimen en La Habana», dijo el opositor.

«Sin duda alguna es un paso positivo para nosotros», resaltó Rodiles, quien además calificó de «acertado» que Trump de a conocer las nuevas directrices hacia Cuba en Miami, y con presencia de miembros de la oposición y el exilio cubano.

Ese gesto, agregó, es un «cambio sustancial» respecto a diciembre de 2014, cuando el entonces presidente estadounidense Barack Obama y Raúl Castro hicieron una lectura coordinada en la que se dio a conocer el inicio del restablecimiento de relaciones entre ambos países.


En una audiencia el martes ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que el Gobierno quiere continuar la política de acercamiento a Cuba, pero también asegurarse de que las empresas estadounidenses no aporten «apoyo financiero» al Gobierno cubano.

Rodiles saludó ese enfoque y en ese sentido estimó que resultaría «atinado» que se prohibiese el comercio con empresas militares de la isla.

«Resulta una tremenda contradicción que se le esté brindando a las fuerzas armadas el principal beneficio de la nueva relación con EE.UU. y a la vez sean las que se ocupan de reprimir a quienes defendemos los derechos humanos o las libertades en el país», aseveró.

Haciendo eco de lo que dijo en el Senado Tillerson, el opositor Rodiles defendió que se respete la legislación Helms Burton, una ley de 1996 que estipula que las restricciones económicas deben mantenerse en vigor hasta que Cuba cumpla ciertas condiciones, entre ellas que la familia Castro abandone el poder.

Aunque todavía no confirmada oficialmente, la anunciada visita de Trump a Miami este viernes para informar de un cambio de rumbo en el proceso de normalización con Cuba iniciado por su antecesor, Barack Obama, a fines de 2014, ha generado una gran expectación entre la comunidad cubano-estadounidense y las organizaciones del exilio.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, dijo este martes ante el Senado que «Cuba no ha mejorado su historial de derechos humanos: los opositores y disidentes siguen siendo encarcelados, y las Damas de Blanco continúan acosadas».

«Si vamos a mantener el lado bueno de esta relación, Cuba debe, absolutamente, comenzar a hacer frente a sus retos en derechos humanos», subrayó.

(Con información de Martí Noticias)