Barack Obama lo vetó en 2015, pero ahora se hará realidad por decisión de Donald Trump,
el cual firmó una orden ejecutiva para poner en marcha la construcción del oleoducto Keystone XL, para transportar petróleo desde Alberta en Canadá hasta Nebraska en Estados Unidos.

Por otra parte, el presidente aprobó la construcción de un segundo oleoducto, en este caso el controvertido oleoducto Dakota, que en el pasado año, fue motivo de protestas por parte de comunidades indígenas que dieron lugar a que el Ejército explorara otras rutas para este proyecto.

“A partir de ahora vamos a comenzar a hacer oleoductos en Estados Unidos”, afirmó Trump, quien rubricó un documento que condiciona a que los materiales que se utilicen en la construcción de los dos proyectos sean estadounidenses.

«Vamos a renegociar algunos de los términos (del acuerdo). Y si les gustan, veremos si podemos conseguir que se construya ese oleoducto. (Crearán) muchos empleos, 28.000 puestos de trabajo, grandes empleos en la construcción», señaló Trump a la prensa en la Casa Blanca a propósito del ya mencionado proyecto Keystone XL.


aseguró que la ejecución de los proyectos estará sujeta a la negociación de nuevas condiciones.

Referente a Dakota Access, explicó que el proyecto estará en dependencia a «términos y condiciones negociadas por nosotros».

El oleoducto Keystone XL fue vetado en noviembre de 2015 por el presidente Obama, quien manifestó que este proyecto no favorecía los intereses nacionales de Estados Unidos.

Aproximadamente US$3.700 millones será el costo de este oleoducto, pero a través del mismo se transportarán unos 470.000 barriles de petróleo diarios, a lo largo de unos 1.900 kilómetros cruzando cuatro estados: desde Dakota del Norte hasta Illinois.