La nueva política de Trump hacia Cuba, contiene una cláusula de la que poco se ha hablado y que pondría límites a las remesas a la isla.

En este momento se pueden enviar remesas a prácticamente cualquier persona en Cuba, con la excepción de los miembros del Consejo de Ministros, que incluye al presidente, el primer vicepresidente, siete vicepresidentes, ministros y un puñado de otros altos funcionarios y altos cargos militares.

En la orden de Trump existe una cláusula que especifica en más detalles quienes no pueden recibir dinero enviado desde Estados Unidos. En la orden se incluye a miembros y empleados de la Asamblea Nacional del Poder Popular, miembros de las asambleas provinciales, directivos locales de los Comités de Defensa dela Revolución, directores generales, subdirectores y altos funcionarios de todos los ministerios y entidades estatales cubanas, empleados del Ministerio del Interior y del Ministerio de las Fuerzas Armadas, y empleados del Tribunal Supremo Popular.

Según analistas y expertos en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la nueva disposición podría afectar a una cuarta parte de la fuerza laboral cubana.


Se calcula que Cuba recibe anualmente $3,000 millones en remesas.