El juez Brett Kavanaugh, nominado por el presidente Donald Trump el lunes por la noche ante el Tribunal Supremo de los EE. UU jugó un papel fundamental en el caso del niño cubano Elian González en Miami.

En el 2000, Kavanaugh representó gratuitamente a los familiares de Elián, que quería mantener al niño en Miami a pesar de los deseos de su padre de tenerlo bajo custodia en Cuba. Kavanaugh perdió esa pelea cuando Elián fue sacado de la casa de La Pequeña Habana de su tío por agentes federales con armas de fuego en la madrugada del 22 de abril de 2000, el sábado antes del Domingo de Pascua.

En el Día de Acción de Gracias de 1999, dos pescadores del sur de Florida encontraron a Elián, que entonces tenía 5 años, flotando en una cámara de video en alta mar. El pequeño bote de aluminio que inicialmente transportaba a 14 personas de Cuba, incluida su madre, se separó y se hizo cargo del agua. Su madre murió en el mar junto con otras 10 personas.

La batalla por la custodia polarizó a la comunidad cubana y a todo el sur de Florida, con algunos creyendo que Elián no debería regresar a la Cuba de Castro, mientras que otros pensaban que su lugar estaba con su padre, que había permanecido en Cuba.