Embajada de Estados Unidos en Cuba. Foto: Daniel Avram / Shutterstock.com

Antony Blinken, secretario de Estado, nombró al embajador Jonathan Moore y a la embajadora Margaret Uyehara, ambos embajadores son miembros de carrera del Servicio Exterior Superior estadounidense y estarán a cargo de responder por Washington a quienes informen daños por el “Síndrome de La Habana”, siendo prioridad del gobierno de Estados Unidos, comunicado que informó el Departamento de Estado.


El embajador Moore fungirá como coordinador del Grupo de Trabajo de Respuesta a Incidentes de Salud del Departamento de Estado.

La embajadora Margaret Uyehara tendrá a su cargo un equipo de apoyo a los empleados afectados, los que podrán acceder a los profesionales destacados de la salud de la Universidad Johns Hopkins y sus instalaciones, por medio de un acuerdo entre la institución y el Departamento.

Antony Blinken, aseguró “llegar al fondo”, resaltando: «Esta es una prioridad urgente para el presidente Joe Biden, para mí, para todo nuestro gobierno». Los primeros reportes del Síndrome de La Habana se reportaron en el 2016 en el personal diplomático de Estados Unidos en la Habana.

«Estos incidentes han dejado a nuestros colegas con un daño profundo. Han experimentado graves consecuencias físicas, incluidos dolores de cabeza persistentes y pérdida auditiva. También han experimentado daños psicológicos, incluidos trauma, ansiedad, depresión», explicó Blinken.

Debido a la gran afectación que ha causado el denominado Síndrome de La Habana, donde al menos se han reportado 200 diplomáticos estadounidenses entre ellos funcionarios y familiares en el extranjero, el Departamento de Estado ha destinado la suma de $ 27 millones de dólares para solventar los costos de los tratamientos y diagnósticos de los afectados, también reservar fondos adicionales de conformidad con la llamada Ley de La Habana del 2021.