El pequeño Bridger Walker, de 7 años, quien llegara a los titulares nacionales el año pasado por enfrentar a un agresivo perro que iba a atacar a su hermanita menor se encuentra en Miami disfrutando de una vacaciones pagadas con su familia.


Ralph Navarro, de Florida Yachts International, se enteró del valiente Bridger Walker por boca de su hija. Su valentía fue tan conmovedora que decidió extenderles a él y a su familia una invitación con todos los gastos pagados.

«Al principio, no sabía qué era un yate, pero luego mi abuelo me dijo que era un bote grande», dijo Bridger.

Bridger tenía seis años cuando protegió a hermana Brielle, de cuatro años, del ataque del perro mientras visitaba la casa de un amigo. Después de enfrentarse al perro que lo mordió en la cara el protector hermano mayor llevó a la pequeña Brielle a un lugar seguro.

«Si alguien tenía que morir, pensé que debería ser yo», dijo Bridger mientras estaba en el hospital donde requirió 90 puntos, según su padre, Robert Walker.


«Podríamos haber perdido fácilmente a nuestros dos hijos ese día», dijo Walker el martes en Miami. Pero Bridger se había enfrentado a oponentes aterradores antes durante su entrenamiento de Jiu-Jitsu brasileño. Walker cree que eso podría haberlo preparado para comportarse como un guerrero frente al perro.

Bridger sufrió una tremenda mordida que le desfiguró la cara. Desde entonces dermatólogos de Nueva York a Utah han estado ayudando a tratar su cicatriz con láseres especiales. Y la valentía de Bridger el 9 de julio en Wisconsin continúa inspirando a personas de todo el mundo.

Celebridades en todas partes del mundo lo saludaron en redes sociales, reconociendo su valentía.

Robert Walker dijo que su familia todavía está conmovida por la gratitud de personas como Navarro, quien estaba decidido a compartir su amor por el mundo de la navegación con Bridger.

La familia Walker llegó el lunes y Navarro premió a Bridger con “una verdadera celebración de FYI Yachts” en un Sunseeker 80 Sport Yacht en Prime Marina Miami en Coconut Grove.

“Seguimos hablando de lo surrealista que es toda la experiencia”, dijo el orgulloso padre. «Solo siendo una pareja de Cheyenne, Wyoming, no tenemos nada ni remotamente parecido a nada como esto», añadió con modestia.

Tanto Bridger como su hermanita Brielle disfrutaron al máximo el especial paseo marítimo.