Un niño de dos años se encontraba de visita con su familia en una casa de Pembroke Pines con motivo de la celebración del 4 de julio. Desafortunadamente los adultos del lugar perdieron de vista al pequeño y este murió ahogado en la piscina, según dijo el sargento de la policía de Pembroke Pines Adam Feiner.

Las autoridades informaron que el menor fue hallado en el agua a unos seis pies de profundidad. Se le dio respiración artificial pero no fue posible salvarlo.

Los accidentes con niños en piscinas son más comunes de lo que se piensa, de hecho morir ahogado es la principal causa de muerte para niños menores de cuatro años en Estados Unidos.

El viernes pasado, otro niño, también dos años, murió ahogado en la piscina de una casa de Lauderhill.


“Una de las cosas más duras de aceptar en estos casos es que se pueden prevenir y evitar en un 100%”, apuntó Feiner.

Si el padre, o cualquier persona que esté supervisando a un niño en una piscina, se distrae, el menor puede ahogarse en segundos.

Ante esta realidad, los expertos sugieren colocar una cerca alrededor de la piscina y asegurarse que esté cerrada todo el tiempo de manera que ningún niño pueda abrirla

Prevenir este tipo de accidentes se ha convertido en una de las prioridades para las autoridades.

(Con información de el Nuevo Herald)