Según una publicación de National Geographic, el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y la apertura gradual al mundo de la sociedad, influye en la evolución de una joven generación de diseñadores de moda, bailarines, DJs, y emprendedores que intentan inaugurar un futuro más conectado con el mundo.


En el artículo, titulado «Jóvenes artistas cubanos abrazan el nuevo mundo», se describen las capacidades de estos creadores para adaptarse al siglo XXI con estilo y pasión, pero sobre todo con mucha prisa.

El autor pone como ejemplo el mundo de internet, que tardó dos décadas en imponerse por completo en otros países, y en Cuba la transición ha ocurrido en un lustro.

Si bien el texto reconoce que el espíritu emprendedor y la creatividad en la música, la danza, la moda y el arte en general siempre formaron parte de la idiosincrasia cubana, este es el momento en que tales características deben reenfocarse desde la individualidad.

El reportaje también reconoce la existencia de nuevos perfiles culturales como el que inaugura la Fábrica de Arte Cubano, donde puede verse desde obras de teatro, hasta conciertos de jazz y exposiciones de artes visuales, sin descontar, por ejemplo, la música house.


Mientras tanto, los adolescentes siguen reuniéndose a lo largo del Malecón, o La Rampa, para socializar y escuchar música.