El destacado músico cubano Arturo Sandoval publicó un extenso mensaje en su cuenta de facebook dirigido a quienes le han criticado por su postura contra el régimen castrista y su presencia en una fotografía con el dictador cubano.

En su publicación Sandoval explica la fotografía suya con Fidel Castro y el jazzista Dizzy Gillespie hace ya más de 30 años, en la cual asegura estuvo forzado a participar.


En una extensa declaración, el músico cubano expresó:

“Gracias por el apoyo y la comprensión, he leído algunos comentarios de cubanos que me odian y me acusan de mis declaraciones anticomunistas, seguro que algunos serán cómplices de la dictadura y otros demostrarán la frustración y la envidia característica de los frustrados, no tiene importancia.

Seguiré desde mi postura denunciando los ultrajes que comete la dictadura en Cuba, y continuaré defendiendo mi posición, que siempre ha sido clara y coherente con mis principios.

Aquellos que continúan mostrando una foto con el dictador de la isla nunca han querido reconocer que en esta foto (que me obligaron a estar en ella) el dictador me da la espalda, y en ningún momento quiso reconocer o aceptar lo que Dizzy Gillespie le habló de mí, ignorándome en todo momento. Dizzy salió de allí muy desconcertado porque según confesó su único propósito en ese encuentro era que el dictador escuchara su opinión sobre mí, que nunca aceptó reconocer y siempre evadió su preguntas.


Yo, por supuesto, tenía que hacer el juego porque lo único que tenía en mente era poder obtener un permiso muy especial para que la dictadura permitiera a mi esposa y a mi hijo viajar para pasar un tiempo conmigo en Europa, Ese era nuestro sueño escapar y gracias a eso logramos nuestro objetivo.

Ya han pasado 30 años, y nunca he dejado de repudiar y demostrar mi postura vertical contra la dictadura, gracias a Dios he tenido la oportunidad de hacerlo en todas mis entrevistas a todos los medios de comunicación del planeta, por supuesto, esto ha molestado mucho a aquellos que directa o indirectamente continúan defendiendo la dictadura.

Nunca he regresado en 30 años, y no lo haré, mientras haya una mala gestión en la isla.

Quiero expresar mi agradecimiento a aquellos que sí defienden la libertad y el derecho a decir las cosas como son.

Hermanos, no se confundan con intenciones malvadas que no tienen otro propósito que dividirnos, esa es su mejor arma para mantener la dictadura en Cuba.

Mi conciencia está más que tranquila, y no me arrepiento de ninguno de mis actos, seguiré mi misión de denunciar la dictadura hasta los últimos días que me tocan para vivir…Larga vida a Cuba, libre e independiente»