Rebecca Prinstein, quien fue expulsada de una tienda de UPS en Kendall por no hablar inglés hablo durante una entrevista para Telemundo 51 de cómo se sintió después de lo sucedido.


Prinstein fue a la tienda para reclamar 25 dólares a UPS, por un paquete que envió y no fue entregado al destinatario.

Su esposo que la esperaba en el estacionamiento del lugar quiso entrar para pedir el nombre del encargado, y el empleado lo amenazó con un destornillador.

La cubana dijo sentirse discriminada y con un sabor amargo y de pena.